La policía atribuye a la "mala suerte" la muerte de un detenido en Andújar
La muerte de Antonio Cortés Flores, un hombre de 18 años que falleció en el interior de una celda de la comisaría de policía de Andújar (Jaén), se aclarará tras el análisis de sus vísceras en el Instituto Anatómico Forense. Cortés murió después de ser detenido por la policía acusado de un supuesto delito de robo que cometió en compañía de un compañero, que también fue apresado. El comisario de Jaén, Federico Cabello, aseguró ayer que todo se trata de un caso "de mala suerte" en el que ha coincidido que la muerte se produjo mientras se encontraba en la celda. A pesar de que familiares del fallecido mantienen que se han producido malos tratos, la policía asegura que la muerte ocurrió de forma natural o debido a la ingestión de algún tipo de droga o medicamento. La familia nombró a un perito que ayer estuvo presente cuando se practicaba la autopsia al cadáver.
Los familiares aseguran que había sangre en la nariz del fallecido y diversos moratones en su cuerpo. El comisario aseguró que la sangre podía proceder de algún tipo de derrame y añadió el color de la piel es consecuencia de la interrupción de la circulación de la sangre. "No hay duda de ningún tipo de que no ha ocurrido nada anormal en Andújar", sentenció el comisario.


























































