Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los jugadores del Atlético dicen que con Antic no saben cómo defender

Los jugadores del Atlético se encierran en el vestuario a lamentarse, lejos de Antic. Muchos se ven en Segunda. Reina el desánimo a un día del derby. Hace un mes criticaban la escasa atención que prestaba el entonces técnico, Claudio Ranieri, al manejo del balón y al remate a puerta. Dimitido Ranieri hace dos semanas, la plantilla se topa de bruces con Antic, cuyas exigencias se encuentran, según los futbolistas, en las antípodas de Ranieri. Ahora descubren su confusión. "No sabemos defender", dicen. Y para colmo, las históricas tensiones personales con Antic no se alivian.

"Manipulados" dicen sentirse algunos en el vestuario. Atrapados en un club en el que se suman problemas administrativos con una evidente crisis deportiva. "Uno por uno somos un gran equipo, pero en conjunto esto es otra cosa", aseguran con angustia para explicar su temor a un descenso a Segunda que se les antoja casi irremediable. Ven el fichaje de Antic, llevado adelante por el administrador judicial, Luis Manuel Rubí, como un acto "político" más que fundamentado en razones deportivas. Las consecuencias se hacen evidentes a los ojos de los jugadores: entre ellos comentan que no saben defender con el nuevo sistema de juego, que sólo llevan días entrenándolo, que las relaciones con Antic no han mejorado y siguen su tradicional curso de desconfianza mutua. En este clima enrarecido, ganarle al Madrid mañana se aparece como la solución más rápida al conflicto: "Ojalá le podamos ganar al Madrid el sábado [mañana], eso nos va a dar ánimos y confianza para empezar a salir de esta situación".Entre los retoques técnicos menos comprendidos por los futbolistas del Atlético está la inclusión de Bejbl como único medio centro, por delante de la línea de cuatro. Bejbl no tiene pase, pero el miércoles Antic le defendió con fervor: "Recupera muchos balones". El problema, para sus compañeros, es que todos los balones que recupera mueren en sus botas. Con Ranieri lo acompañaba Hugo Leal o Baraja para distribuir el juego. Ahora está solo. Y el sábado, tampoco podrá jugar Valerón en la media punta, lo que agrava un poco más la situación.

Los futbolistas no están a gusto con Radomir Antic. Tampoco lo estaban con su antecesor. Hace apenas un mes, la protesta del vestuario iba en la dirección contraria: "Casi nunca se ejercitan jugadas colectivas con centros y disparos. Y, por no entrenarla, estamos perdiendo puntería".

Para anular el extendido pesimismo en los vestuarios, ayer Rubí se presentó en la Ciudad Deportiva de Majadahonda con sus colaboradores Fernando Elvira y Miguel Juane. Algunos, como Jimmy Hasselbaink, no percibieron un efecto especial en la visita: "¿De qué vamos a hablar con Rubí? No tenemos de qué hablar".

A pesar de la incredulidad de algunos, Rubí insistió en Onda Cero en que dio ánimos a los jugadores para que derrotaran al "eterno rival". Allí descartó la posibilidad -divulgada por él mismo- de asistir al palco del Calderón durante el derby: "Hay algún sector de la afición que puede reaccionar violentamente". Rubí arengó al equipo: "El Atlético tiene una plantilla técnicamente excelente y tiene que ganar".

Rubí también evaluó la situación económica del club y dijo que es viable. En relación al informe que debe presentar el 31 de marzo el administrador descartó que vaya a dejar el club para entonces: "El auto [del juez García Castellón] no dice que el administrador cese en el club a partir de ese día. Ésa es sólo la fecha de presentación del informe, y a partir de él, el juez debe decidir".

Rubí igualmente confirmó que Ranieri, "hacía meses" que quería marcharse del club cuando renunció al cargo. De hecho, como pudo saber este periódico, Ranieri quiso abandonar el club en diciembre del año pasado, dos meses antes de su marcha, cuando el Atlético fue intervenido por la justicia.

En medio de este panorama pesimista, el Atlético se juega mañana la vida ante el Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de marzo de 2000

Más información

  • Hace unas semanas, con Ranieri, la plantilla se quejaba de no ensayar los ataques y de perder puntería