El líder del Sinn Fein anuncia el final de su papel de mensajero del IRA

El papel del Sinn Fein como mensajero del IRA en las cuestiones relacionadas con el desarme podría llegar a su fin. Así lo indica el líder republicano, Gerry Adams, en una entrevista publicada ayer por el semanario Irish Post: "Creo que el tiempo del Sinn Fein como mensajero en la cuestión del desarme ha concluido o está a punto de concluir". El resto de las fuerzas políticas interpretaron la amenaza de Adams como "un desarrollo procupante" de la actual crisis, como una manifestación de sus tensiones internas y un endurecimiento de sus posiciones.

Gerry Adams reitera en la entrevista su frustración por el rechazo de la última propuesta del IRA, que la Comisión de Desarme juzgó positiva pero que no impidió la suspensión de las instituciones norirlandesas el pasado día 11. "Lo hemos hecho lo mejor que hemos podido", dice en referencia a los términos del Acuerdo de Viernes Santo sobre la obligación de los partidos de procurar el desarme, "pero nos abofetean en la cara continuamente". La oferta, ahora retirada, del IRA fue fruto de intensas negociaciones en el seno del movimiento republicano, que Adams no parece dispuesto a repetir. Algunas informaciones de la prensa irlandesa recogen diferencias entre Brian Keenan, alto dirigente del IRA y su representante ante la Comisión de Desarme, y los líderes del Sinn Fein. Desde la suspensión de las instituciones, además, el IRA habla directamente con la prensa, reaccionando a acontecimientos diarios, lo que en el pasado dejaba a su rama política.

Adams profundiza en la entrevista en este presunto distanciamiento entre las dos caras del movimiento republicano. "Creo con seguridad que ha llegado el momento, o está a punto de llegar, de que el Sinn Fein deje de ser el mensajero en la cuestión del desarme", señala al semanario londinense Irish Post, que tiene su público en la colonia irlandesa. Con su amenaza, el líder republicano centra el terreno del congreso que el Sinn Fein celebrará el domindo y lanza un mensaje al resto de las fuerzas políticas y a los Gobiernos de Londres y Dublín.

"Es ridículo hablar de escisiones, porque IRA-Sinn Fein es una única organización, un solo movimiento. El liderazgo republicano no acepta el decomiso de las armas, y si Adams lo defiende, su cargo está en peligro", defiende John Taylor, número dos del Partido Unionista del Ulster. "Es producto de la frustración personal y quizá también de las tensiones internas. Adams está endureciendo su postura y proyectando una imagen de debilidad para obtener concesiones similares a las logradas por David Trimble cuando su liderazgo se creyó en peligro", interpreta, por su parte, David Irvine, del Partido Progresivo Unionista, que representa a una sección de los paramilitares lealistas.

Para el nacionalista Mark Durkan, ministro de Finanzas del cesado autogobierno, la amenaza de Adams introduce "un desarrollo muy preocupante en una situación que ya es muy difícil". "Necesitamos que todo el mundo utilice su influencia y todos los canales de comunicación a su alcance para restaurar la situación al punto en que nos encontrábamos antes del día 11 de febrero", señaló Durkan a este diario. Esa situación implica la reinstauración de las instituciones y la recuperación de la propuesta de desarme del IRA, cuyos detalles no se han dado a conocer.

Los nacionalistas proponen la inclusión de John de Chastelein, presidente de la Comisión de Desarme, en la ronda de negociaciones multipartitas cuyo formato o fecha de reanudación aún no se ha concretado. Esta propuesta daría una válvula de escape al Sinn Fein que, en los últimos días, recuerda públicamente que todos los signatarios del Acuerdo de Viernes Santo se comprometieron a crear las condiciones propicias al desarme de los grupos paramilitares. "Debemos restablecer la confianza entre todos los partidos. De Chastelein puede ser la vía, y las palabras de Adams sugieren tal vez que comienza a considerarla como una alternativa para resolver el conflicto del desarme", defiende Durkan.

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Londres y Dublín no han trazado todavía el camino que salve el proceso de paz, pero como señaló ayer el ministro irlandés de Exteriores, Brian Cowen, "hemos dejado atrás nuestras diferencias y avanzamos ahora juntos". "Podemos resolver los problemas, porque los cimientos de este proceso son muy sólidos", dijo en el Senado irlandés.

De momento, Peter Mandelson, ministro británico de Irlanda del Norte, ha descartado la "revisión" del acuerdo bajo la estructura del proceso que presidió George Mitchell el pasado otoño, sin dar indicaciones del formato de la próxima negociación, que podría iniciarse la semana próxima.

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