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LA PRECAMPAÑA DEL 12-M

El PP cree que el pacto de la izquierda radicaliza al PSOE y resucita a IU

El PP ha dado un giro estratégico en sus réplicas al posible pacto entre PSOE e IU. De las llamadas de alarma y las apelaciones al peligroso retorno de políticas "socialcomunistas" se ha pasado, en cuestión de horas, a valorar que la operación emprendida por el líder socialista, Joaquín Almunia, es beneficiosa para los populares porque les cede el centro político y facilita la movilización de su electorado, al tiempo que radicaliza al PSOE y resucita a IU.

La corrección del rumbo observada entre los dirigentes del PP al comentar con "más moderación y tranquilidad" en las últimas horas la propuesta de alianza a la francesa entre PSOE e IU ha sido impulsada desde la cúpula del partido y cuenta con el visto bueno de varios ministros del Gobierno. Estos responsables del PP cuestionan la primera reacción tanto de Aznar como de otros dirigentes populares, que aprovecharon la operación promovida por Almunia para alertar ante hipotéticos "riesgos y peligros" del retorno de las políticas "socialcomunistas".Ahora, cuando en el PP interpretan que esa iniciativa "se ha desinflado", se atreven a vaticinar que el gran perdedor de toda la operación será únicamente Almunia, al que quieren presentar como el autor de otro "fracaso" tras inventarse en su día la idea de las primarias. Para los populares, el patinazo es seguro incluso si fragua alguna alianza, tanto programática como de fórmula electoral, entre PSOE e IU.

La dirección del PP hace, en estos momentos, sólo tres análisis positivos del resultado de ese pacto. Los populares han constatado este fin de semana, con los actos y mítines que tenían convocados, que asistieron más personas de las previstas. Y deducen que su electorado afín y también el potencial, ese millón de votantes de centro moderado que en alguna ocasión han podido apoyar al PSOE, se ha movilizado en su favor. Creen que la alianza de la izquierda "deja solo en el centro político al PP, izquierdiza al PSOE y resucita a la coalición encabezada hasta ahora por un desconocido Francisco Frutos".

Este mensaje fue subrayado ayer por Javier Arenas, secretario general del partido: "Por primera vez en 20 años de democracia el PSOE va a ir a las elecciones con un programa de izquierda radical, mientras el PP va a presentar el gran proyecto de centro".

Arenas se permitió incluso aconsejar a PSOE e IU que midan tanto lo que pueden "sumar" como lo que "pueden restar". Y recordó que los ciudadanos "no son autómatas" y que esas coaliciones preelectorales, como las hechas en su día entre PNV y Eusko Alkartasuna, o entre PSOE y Euskadiko Esquerra, no suponen una "suma aritmética de votos".

Suma de diputados

Los análisis del PP limitan el ascenso de votos que pueda reportar el pacto PSOE- IU, incluso aunque al final haya acuerdo en las ocho circunscripciones donde la suma de esos electores progresistas de 1996 puede darles un diputado más. En el PP entienden que en provincias como Toledo, Burgos, Salamanca o Álava, por citar ejemplos en juego, el votante moderado del PSOE no aceptaría la colaboración con IU. Se asume que sí la verían bien muchos electores progresistas de Cádiz, Sevilla, Madrid o Valencia.En el PP calculan que IU, que hace unas semanas tenía una estimación de apenas siete escaños, podría recuperar entre tres y cuatro diputados, especialmente en Andalucía.

La última macroencuesta del PP, hecha en enero sobre 5.000 personas antes de conocerse el acercamiento entre PSOE e IU, les daba una ventaja de 6,5 puntos sobre los socialistas. Almunia, además, salía especialmente malparado frente a Aznar en el sondeo de valoración de 14 características de los líderes. Aznar ganaba en todas, con una media de 6,8 frente a 3,2. En el pasado, sin embargo, Felipe González le vencía en una decena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de febrero de 2000

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