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FÚTBOL 22ªjornada de Liga

Juanele tira del Zaragoza

El Zaragoza sobrevivió bien a los efectos colaterales de un Milosevic sentado en la grada por sanción y con un Van Gaal suspirando por los huesitos del serbio. Ya de antemano tenía el equipo aragonés la mosca tras la oreja: tres partidos seguidos con su marcador a cero, como si se hubiera perdido atrevimiento y osadía. Pero en esas apareció tempranamente la fragilidad defensiva del Sevilla que un Juanele madrugador no desperdició.El asturiano le dio alegría a su equipo; el despliegue y la multiplicación en el campo nunca fueron su fuerte, al menos en un Tenerife que no dudó en traspasarlo a cambio de Pier y de 25 millones. Pero en Zaragoza se ha convertido en algo más que el complemento de Milosevic y ha encontrado una buena relación, cuerpo a cuerpo, con la afición. El Sevilla no vino entregado, ni mucho menos, pero las inseguridades defensivas llegaron a su máxima expresión cuando Hibic coló el segundo gol del Zaragoza en propia meta.

ZARAGOZA 2 SEVILLA 1

Zaragoza: Juanmi; Pablo, Aguado, Paco, Sundgren; Helguera, Aragón (J. Ignacio,m.89); Juanele, Garitano (M. Vellisca, m. 80),Radimov (Acuña, m. 69); y Yordi.Sevilla: Olsen; Prieto, Hibic, Tabaré (Jesuli, m. 60); Héctor, Marchena (Víctor, m. 46), Francisco, Nando (Reyes, m.85); Tsartas; Juan Carlos y Zalayeta. Goles: 1-0, m. 2: Juanele remata de cabeza un centro de Garitano desde la banda izquierda. 2-0:, m. 53: Hibic en propia puerta tras un saque de esquina.2-1: Tsartas, magistralmente, en golpe franco directo desde fuera del área. Árbitro: Puentes Leira, gallego. Amonestó a Garitano, Marchena,Prieto, Francisco, Hibic. Unos 25.000 espectadores en La Romareda.

Juamni se quedó inédito la primera parte, en la que el Sevilla sólo llegó a balón parado, mientras los de casa desperdiciaban varias buenas ocasiones. Eso sí, el griego Tsartas fue afinando poco a poco su puntería: la primera falta que lanzó, rozó el larguero, la segunda tocó la madera y la tercera entró por la escuadra en uno de esos balones imposibles para cualquier portero. Tras el gol el partido ganó en emoción, el Sevilla se acercó con más peligro y las postrimerías se jugaron con más nervios y derroche físico en el campo, mientras la afición aplaudía los goles contra el Deportivo y tenía también el buen gusto de aplaudir cordialmente el debut de Reyes con 16 años en el Sevilla. Al futbolista más joven de la Primera División, un zurdo nato, no se le pasó por alto que fue también en La Romareda donde debutó Raul. Y en medio de la tensión final se hicieron más clamorosos un par de remates fallidos del gaditano Yordi, un especialista en desatascar marcadores que ayer, a pesar de su combatividad, no tuvo su tarde.

Con la derrota, el conjunto andaluz queda varado en el fondo de la clasificación, sin seguridad, con un precario techo donde refugiarse. Empieza a ver medio vacía la botella de la Liga. De jugar como ayer, lo de la permanencia parece devenir, más que en objetivo prioritario, en utopía primaveral. El Zaragoza, por su parte, sigue encaramado en el tejado de la clasificación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de enero de 2000

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