Gore y Bush, favoritos en el 'caucus' que abre las primarias en EEUU

Las elecciones presidenciales estadounidenses comenzaron anoche con los caucus o asambleas populares del Estado de Iowa. El demócrata Al Gore y el republicano George Bush emergían, a tenor de los sondeos, como claros ganadores dentro de sus respectivos partidos, el Demócrata y el Republicano, de este primer pronunciamiento ciudadano sobre el futuro inquilino de la Casa Blanca.

Esta casi segura primera victoria concede a Gore y a Bush un gran impulso para las mucho menos predecibles elecciones primarias de New Hampshire, que se celebrarán el martes de la próxima semana. Allí, el demócrata Bill Bradley y el republicano John McCain tienen mejores expectativas que en Iowa.Tras un arranque nefasto de su campaña, Gore ha ido recuperando el terreno que, presentándose como un hombre honesto y ajeno a la politiquería de Washington, le había ganado el ex jugador de baloncesto Bradley. Los recursos del vicepresidente han sido trasladar su cuartel general desde Washington a Tennessee, desmarcarse de Bill Clinton en el terreno personal y reivindicar sus éxitos económicos, multiplicar los encuentros directos con los electores, combatir su imagen de hombre aburrido y golpear a Bradley en los debates televisivos, denunciando como irrealista su programa de generalizar la asistencia médica y sanitaria.

Gore, tras su previsible éxito en los caucus de Iowa, llega a la cita de New Hampshire robustecido y con las encuestas augurando su victoria frente a Bradley, aunque por corta mayoría. Bush, que sigue siendo a escala nacional el candidato con más posibilidades de ocupar la Casa Blanca, tranquiliza con su ventaja en Iowa a sus partidarios, desconcertados por la amenaza de John McCain. En el campo republicano, el ex preso en Vietnam sigue siendo el favorito de las encuestas en New Hampshire frente a Bush.

Los caucus de Iowa apenas habían comenzado al cierre de esta edición. Eran asambleas populares celebradas al término de la jornada laboral. Unos 100.000 militantes y simpatizantes demócratas y otros tantos republicanos -apenas un 10% de los 1,8 millones de electores inscritos de Iowa- se desplazaron a unos 2.100 locales. Allí escucharon a partidarios de todos los candidatos y expresaron en voz alta sus preferencias.

Aunque los primeros resultados concretos de sus votaciones finales no eran esperados hasta bien entrada la madrugada de hoy, los sondeos auguraban claras victorias de Gore y Bush.

Mientras que en primarias como las de New Hampshire participan muchos independientes, los caucus son el terreno de los ciudadanos claramente identificados con un partido, lo que concede ventaja a los candidatos más oficiales.

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Gore, Bush, Bradley y McCain siguieron ayer haciendo campaña en Iowa. Los cuatro confirmaban uno de los grandes elementos de esta campaña presidencial: el deseo de situarse en el centro, de caminar, con mayor o menor acento en el conservadurismo o el progresismo, por la tercera vía que tan buenos resultados le dio a Clinton.

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