Entrevista:IRENE RIGAU CONSEJERA DE BIENESTAR SOCIAL

"Existe un riesgo de que surjan nuevas formas de pobreza"

Maestra de profesión, Irene Rigau (Banyoles, 1951) inició su relación con la administración autonómica en 1980 cuando fue nombrada miembro del reinstaurado Consejo de Enseñanza. A los dos años, después de asumir el cargo de inspectora de Enseñanza Primaria, ya se le encomendó la Delegación de Enseñanza en Girona. Su talante dialogante y su eficacia gestora le han proporcionado un reconocimiento profesional en una carrera ascendente que la ha puesto en el brete del departamento más polémico del Gobierno de Pujol. Su pasado vinculado a la izquierda socialista marca las distancias respecto al anterior titular, Antoni Comas, que había estado en el ojo del huracán de la oposición. Pregunta. Jordi Pujol le ha confiado uno de los departamentos más controvertidos, sobre todo por el estilo y la gestión de quien desde el principio fue su titular, Antoni Comas. ¿Le asusta este reto?

Respuesta. Es un reto importante, con un grado de dificultad elevado porque los destinatarios de este departamento son las personas con dificultades y porque ha sido creado y dirigido desde el principio por un solo titular y esto le ha dado un carácter singular. Ahora se abre una nueva etapa, pero el objetivo del departamento es el mismo: aplicar un conjunto de políticas de discriminación positiva que permitan eliminar o limar al máximo las dificultades que sufren las personas más desfavorecidas.

P. Usted tiene fama de dialogante, una virtud que los opositores de Antoni Comas le echaban en falta. ¿Cómo plasmará este talante en su tarea diaria?

R. La personalidad del titular de un departamento impregna la forma de hacer y trabajar. Cada uno tiene su estilo y yo intentaré plasmar el mío.

P. ¿Con su nombramiento, Bienestar Social dejará de ser el blanco de todas las críticas de la oposición?

R. Yo no aspiro a esto, sino que quiero mantener un diálogo fluido con todos los grupos. La oposición debe ejercer su papel. Lo que me preocupa es tener la energía o el acierto para dar la respuesta al encargo que se me ha confiado y que he asumido con toda la ilusión y el respeto.

P. ¿Su pasado vinculado a la izquierda socialista le ayudará a mantener una relación menos problemática con el PSC, el partido que más hostigó a Antoni Comas?

R. Quiero tener una relación abierta y franca con todas las instituciones y fuerzas políticas y para ello creo que me ayudará mi procedencia del ámbito educativo, que agrupa a muchos sectores.

P. ¿Se acabará el histórico enfrentamiento entre Bienestar Social y el Ayuntamiento de Barcelona, teniendo en cuenta que su homóloga en este consistorio, Núria Carrera, es su cuñada?

R. El último y más sonado episodio de este enfrentamiento, el originado por la falta de geriátricos, quedó cerrado antes de acabar la legislatura con la firma de un convenio entre el alcalde Clos y Antoni Comas. Este punto de partida nos facilitará la relación.

P. Este convenio sólo afecta a la ciudad de Barcelona, pero la falta de geriátricos afecta también al resto de Cataluña.

R. Efectivamente. Más adelante podremos anunciar el diseño de las políticas de atención a las personas mayores. Tenemos intención de ampliar el número de plazas durante esta legislatura, aunque en el diseño de la atención global, los geriátricos constituyen una alternativa importante, pero no la única. El objetivo final es que las personas puedan envejecer en casa si lo desean, por lo que habrá que promover la atención domiciliaria, entre otras medidas.

P. Antoni Comas dejó sobre la mesa un polémico proyecto de ley para regularizar el voluntariado. ¿Piensa sacarlo adelante?

R. Se trata del proyecto de ley del Servicio Civil, que yo tengo mucho interés en estudiar. La complejidad y la interdependencia de los problemas sociales exigen una solución decidida de las administraciones, pero también una participación de la sociedad, y aquí el voluntariado juega un gran papel. Necesitaremos a los voluntarios y nos hará falta un marco legal porque desaparecerá la Prestación Social Sustitutoria.

P. ¿Le satisface la nueva Ley de Extranjería?

R. Sí, y me satisface especialmente saber que la primera voz que alertó de la necesidad de cambiar la Ley de Extranjería partió del consejo asesor de inmigración de este departamento.

P. El consejero de la Presidencia, Xavier Trias, ha manifestado que el Gobierno catalán quiere ser pionero en la aplicación de esta ley. ¿Ha recibido instrucciones en este sentido?

R. Es evidente que sí. Todos los departamentos han quedado convocados, aunque al mío le afecta de una manera especial.

P. Hay quien ha sugerido que su nombramiento supone un paso más para que Bienestar Social pase a depender de una dirección general. ¿Es eso cierto?

R. Si lo fuera, me habrían nombrado directora general, pero me han nombrado consejera.

P. Lo que sí es cierto es que poco antes de que usted entrara se le ha retirado una competencia importante al departamento, como es la empresa pública Adigsa, encargada de gestionar los barrios que asumió la Generalitat procedentes del Ministerio de la Vivienda.

R. Lo que ha pasado a manos de Política Territorial y Obras Públicas es la construcción de las viviendas sociales, que va a cargo de Adigsa. Pero nos hemos quedado con lo sustancial, que son las políticas de asignación de estas viviendas y la dinamización comunitaria de las zonas donde se construyen.

P. ¿Hay pobreza en Cataluña?

R. Lo que hay es un riesgo de que surjan nuevas formas de pobreza y debemos diseñar estrategias de prevención.

P. Usted es una de las dos nuevas mujeres que han entrado en el actual Gobierno. ¿Se considera parte de una cuota?

R. Estoy convencida de que el hecho de ser mujer ha pesado en la decisión de ser nombrada consejera y lo digo con satisfacción. Sin embargo, esto no quiere decir que tenga sentimiento de cuota, porque CiU no tiene establecidas unas cuotas.

P. ¿Su condición de mujer le hará impulsar una política más activa a favor del colectivo femenino?

R. Yo tengo un especial interés en ello. Una de las principales revoluciones de este siglo que hemos dejado ha sido la que han protagonizado las mujeres, pero no todas hemos podido crecer de la misma manera. Por solidaridad de mujer y por responsabilidad política, me merecerán un especial interés estos temas.

P. ¿Su departamento seguirá haciendo lo que la oposición denominaba "adoctrinamiento político"?

R. Éste es un departamento que está al servicio del país, y es así como yo lo pienso dirigir, con un interés claro en facilitar que el conjunto de la población de Cataluña conozca, quiera y respete sus instituciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 23 de enero de 2000.

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