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Un policía mata a un supuesto atracador de un tiro tras confundirle con un etarra

Una hora después del atentado de ETA que costó la vida al teniente coronel Pedro Antonio Blanco García, un policía de paisano mataba ayer a un delincuente de un tiro, tras confundirle con un terrorista que trataba de huir de la zona cercana al estallido de las dos bombas, según la Jefatura Superior de Policía. La víctima, Juan Carlos S. R., de 25 años, recibió un tiro por la espalda que le atravesó el corazón, en un estrecho callejón del número 20 de la avenida del Manzanares. Eran las nueve de la mañana. Un ejército de policías rastreaba la zona.El agente, que siempre va de paisano puesto que pertenece al grupo encargado de las citaciones judiciales, mantiene que apretó el gatillo de su revólver de forma accidental, al tropezarse con un bolardo mientras perseguía al sospechoso en un barrio de casas militares situado a 300 metros del estallido del coche bomba que causó la muerte a un teniente coronel del Ejército. Antes del disparo mortal realizó dos tiros al aire, según declaró anoche. El agente implicado en los hechos se lesionó en una pierna en la caída y tuvo que ser trasladado al hospital Clínico. Ayer por la tarde recibió el alta y fue conducido a la Brigada de Policía Judicial, donde prestó declaración bajo la asistencia jurídica del abogado de la Agrupación Nacional de Policía Uniformada (ANPU), sindicato al que está afiliado. Hoy será puesto a disposición judicial.

El fallecido, según la policía, era un joven con numerosos antecedentes por delitos como hurtos en coches y robos con intimidación. Tenía 12 antecedentes por delitos contra el patrimonio y tráfico de drogas. El pasado septiembre fue denunciado por agresión y lesiones porque el perro con el que paseaba desgarró el muslo de un hombre que le llamó la atención por llevar suelto al animal. El último delito que se le imputa data del pasado octubre, cuando supuestamente atracó a una mujer. Los policías de proximidad del distrito de Latina le buscaban actualmente por ese hecho.

La policía investiga si el proyectil que causó la muerte al joven rebotó antes en una pared

Según la reconstrucción policial, el agente entró en solitario en la zona caliente del atentado con intención de entregar a un ciudadano de la zona de viviendas militares una citación judicial. El policía llegó a la avenida del Manzares cuando se producía el segundo estallido del coche bomba en la calle de Paradinas, al otro lado del Manzanares. "Sabía que había habido un atentado y al escuchar el segundo me puse en alerta", declaró ayer tarde el funcionario del Cuerpo Nacional de Policía en la Brigada Provincial de Policía Judicial.El agente se bajó del coche y vio a un hombre que corría entre varios automóviles con el rostro semicubierto por una bufanda, por lo que trató de identificarle. "Pensé que podía ser un terrorista", manifestó el agente a sus compañeros. Por eso intentó identificarle y le enseñó la placa reglamentaria. Al mismo tiempo pidió la documentación al hombre. Éste, muy nervioso, le contestó que no llevaba ningún documento y, a continuación, huyó tras un pequeño forcejeo. El policía le dio el alto, pero el fugitivo, vestido con un chándal y una cazadora, no hizo caso, por lo que sacó su revólver.

Dos disparos

Según la Jefatura Superior de Policía de Madrid, el agente disparó dos veces al aire, en un intervalo de menos de diez segundos. Luego volvió a ordenarle que se detuviese. En ese momento, siempre según la misma fuente, el agente de paisano dobló una esquina y tropezó con un bolardo [un pequeño poste metálico para evitar que los coches invadan las aceras], por lo que sin darse cuenta apretó el gatillo de su revólver automático.

Los encargados de la investigación sospechan que el proyectil entró en el cuerpo de Juan Carlos S. R. tras rebotar en una pared posterior de un edificio de la avenida del Manzanares. Allí, los especialistas marcaron un impacto de bala. Ese extremo aún no estaba confirmado por los expertos en balística, según la policía. "A falta de comprobar la trayectoria de la bala, parece probado que el disparo fue fortuito", según un portavoz policial. La bala del revólver entró por la espalda del sospechoso y le atravesó la zona infraescapular hasta llegar al corazón, según los médicos del Samur que trataron de reanimarle durante más de media hora.

Varios vecinos de la zona fueron testigos del forcejeo y de la huida del sospechoso. "He visto cómo el chico huía y el agente le seguía muy de cerca ", declaró una vecina del número 22 de la avenida del Manzares. Un estudiante relató a la policía que el agente gritó alto varias veces: "Lo escuché muy claro, pero el chaval no le hizo caso". El titular del Juzgado de Instrucción número 25 de Madrid ordenó ayer al mediodía el levantamiento del cadáver. El magistrado también ordenó como medida cautelar la detención del policía, que hoy pasará a disposición judicial.

El agente implicado en los hechos fue atendido en el lugar del incidente por el Samur. Posteriormente fue trasladado al hospital Clínico. Según el parte médico, sufre una grave contusión en la rodilla y en la pierna. Recibió el alta a media tarde y luego prestó declaración en la Brigada Provincial de Policía Judicial. Los compañeros de la comisaría de Latina y numeroso afiliados de ANPU, sindicato al que está afiliado el agente, acudieron ayer tarde a la brigada para apoyarle. También acudió a las dependencias policiales la esposa del policía.

El jefe superior de Policía de Madrid, Julio Corrochano, también quiso estar junto al agente y con el resto de funcionarios reunidos. Asimismo, un psicólogo de la policía conversó durante diez minutos con el agente para prestarle asistencia.

Condecoraciones

"Lleva 24 años en el servicio y nunca ha tenido un incidente", comentó un amigo y policía de la comisaría de Latina. "Sus labores siempre han sido operativas con un expediente profesional intachable", agregó. Además, tiene 20 felicitaciones públicas por sus actuaciones. Hace tres años recibió la medalla al mérito policial por una intervención efectuada en un incendio en el que resultaron afectados varios inmigrantes .

El secretario regional de ANPU, Ignacio López, declaró ayer que "lo ocurrido es un hecho muy triste aunque entendemos que es un hecho fortuito. Además, todo está corroborado por el conocimiento que tenemos de los hechos".

Según López, el agente se encuentra muy abatido porque "está involucrado en un hecho en el que a nadie le gustaría verse envuelto". "La declaración del agente ha sido muy serena y coherente porque tiene claro que ha sido todo un accidente, por lo que esperamos que el juez le deje en libertad", añadió López.

Antonio Sánchez Esturillo, portavoz regional del SUP (Sindicato Unificado de Policía), lamentó este incidente y el atentado perpetrado por ETA ayer en Madrid. "La muerte de este ciudadano en medio de la confusion y el temor a que explotara el vehículo bomba puede explicar lo ocurrido", declaró Esturillo.

"Pedimos la aplicación de la presunción de inocencia", agregó Esturillo, "para el compañero mientras los jueces hacen las averiguaciones precisas, y que sepan calibrar el contexto en que se ha producido este desgraciado accidente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de enero de 2000

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