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LOS PROBLEMAS DE LA INMIGRACIÓN

La Guardia Civil evita con balas de fogueo que entren 200 africanos en Ceuta

La Guardia Civil que custodia la frontera entre Ceuta y Marruecos empleó material antidisturbios (balas de fogueo y botes de humo) la madrugada del lunes para repeler el intento de un grupo de unos 200 subsaharianos de llegar a suelo español utilizando una técnica que pone en jaque a las fuerzas de seguridad que vigilan la zona: la estampida. Ese sistema se utiliza con cierta asiduidad desde agosto, si bien ésta es la primera vez que la Delegación del Gobierno (que afirma que no hubo heridos) lo reconoce.

Los inmigrantes, que intentaban cruzar todos a la vez la frontera, aprovecharon la oscuridad nocturna y la ausencia de vallado en un tramo de la frontera, conocido como El Barranco. Los agentes del Instituto Armado avistaron a los africanos a las cinco y media de la mañana corriendo ladera abajo. Minutos después, se concentraron en el lugar unos cien guardias de los 250 desplegados por el perímetro fronterizo.Emplearon pelotas de goma, balas de fogueo y botes de humo, lo que provocó varios conatos de incendio que fueron sofocados durante unas dos horas por los bomberos, que emplearon 7.000 litros de agua y dos camiones cisterna, aunque la operación policial se zanjó en media hora. Los inmigrantes se replegaron a tierra de nadie, donde fueron recogidos por la mañana por los soldados marroquíes que custodian el otro lado de la frontera y retirados hacia el interior del país norteafricano.

En estos multitudinarios intentos de entrada juegan con dos factores a favor de los inmigrantes: la nocturnidad y la debilidad o permeabilidad de algunos tramos del perímetro ceutí, abierto entre las montañas que hacen frontera natural con Marruecos.

Así, se aprovechan de una zona de unos 300 metros de largo en la que aún no hay vallado de seguridad (se va a instalar una cerca más alta para lo cual se ha retirado la anterior) para asaltarla, aunque curiosamente, en este lugar, situado encima del cementerio musulmán de la Kabililla y próximo a la barriada ceutí de Benzú, hay un talud natural que dificulta el acceso, pero la desesperación y angustia de los subsaharianos por llegar a suelo español es mayor que su conocimiento del terreno. Aún así, ninguno llegó a cruzar la línea.

Por otra parte, una patera con 27 inmigrantes indocumentados fue interceptada ayer por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil a dos millas del Faro de Tarifa (Cádiz). Los tripulantes de la embarcación tipo zodiac, todos varones marroquíes mayores de edad, fueron trasladados a la comisaría de Algeciras para su repatriación. Asimismo fueron detenidos dos argelinos que intentaban cruzar el Estrecho en una moto acuática, en la que viajaba también una tercera persona que se dio a la fuga.

En Las Palmas de Gran Canaria fueron arrestadas siete personas que supuestamente integraban una red dedicada al tráfico de inmigrantes. Según la investigación de la Brigada de Extranjería y Documentación, se cobraba casi medio millón de pesetas a los inmigrantes a los que acercaban a las costas canarias desde Cabo Verde en dos embarcaciones que ya han sido registradas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de diciembre de 1999