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Entrevista:

CARMEN OCAÑA GEÓGRAFA "No todo es práctico: no se puede perder la teoría"

Carmen Ocaña (Fiñana, Almería, 1946), catedrática de Geografía Humana en la Universidad de Málaga, lleva ya 30 años enseñando. En este tiempo ha visto de cerca las virtudes y defectos de tres licenciaturas radicalmente diferentes, con objetivos, medios, grados de especialización y métodos muy contrastados, y que daban lugar a profesionales muy distintos. Ahora organiza el XVI Congreso de Geógrafos Españoles, que, con el título El territorio y su imagen, va a celebrarse en Málaga entre el 9 y el 12 de diciembre. En él se prestará atención especial a la didáctica de la ciencia del paisaje y a la inserción laboral de los licenciados.Pregunta. ¿Qué es lo más fácil y lo mas difícil de enseñar Geografía?

Respuesta. Aquí hemos manejado siempre grupos pequeños, de 30 a 50 personas. Tenemos contacto personal con ellos, y eso facilita las cosas. Yo expliqué durante muchos años en los cursos superiores, en 4º y 5º. Y cuando empezó el plan nuevo y entré a dar clases a 1º, no sabía. Veía que había necesidades didácticas específicas de las que yo no me había dado cuenta porque siempre trabajaba con adultos, con personas ya motivadas. Así que tuve que replanteármelo todo, y gastar más tiempo en preparar la estrategia que los contenidos. Los profesores de Universidad llegamos con bastante desconocimiento de la didáctica.

P. ¿Se dan cada vez más clases prácticas?

R. Sí, han ganado mucho peso en los planes de estudios. Es lo que más atrae a los estudiantes, funciona casi como un reclamo. Y tanto es así, que ahora hay que recalcar que no todo es práctico, no se puede perder la teoría. Aunque a los alumnos no les interesen demasiado los contenidos teóricos, luego, una vez licenciados, los valoran y vienen a buscarlos.

P. ¿Y eso facilita la inserción laboral?

R. En este plan de estudios, las prácticas en empresas aún no están contempladas todavía como créditos, pero esa es la tendencia. Hace falta que sean empresas estables y solventes, en las que los alumnos obtengan buena formación a cambio de su trabajo. Somos muy conscientes de que con la titulación sacamos profesionales a la calle, y queremos orientarles sobre sus posibilidades laborales, sin darles falsas esperanzas, porque no todo el mundo puede trabajar para la Administración pública. Y el año pasado hicimos un concurso de ideas empresariales que fue un éxito. Los alumnos hicieron proyectos de empresas, y salieron ideas muy originales. Por ejemplo, guías geográficos para atender a las nuevas necesidades turísticas: de naturaleza, de aventuras, con orientación también educativa. O una empresa que hiciese estudios para localizar ventajosamente las vallas publiccitarias. O la localización de exteriores para el cine o la publicidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de diciembre de 1999