IC denuncia la "colocación familiar" en la Administración catalana

El portavoz parlamentario de Iniciativa per Catalunya-Verds (IC-V), Joan Boada, anunció ayer la presentación de dos propuestas en la Cámara catalana para "evitar el actual clientelismo y la colocación familiar" que a su juicio se da en la Administración catalana. El partido de Rafael Ribó pretende limitar las atribuciones del presidente de la Generalitat de nombrar a los consejeros y propone que la formación del Gobierno y la elección de los altos cargos requieran el beneplácito del Parlament.

Boada expresó su intención de buscar el apoyo del resto de partidos para estas medidas, que pasarían por la aprobación de una proposición no de ley y por la reforma de la Ley del Parlamento, del presidente y del Consejo Ejecutivo de la Generalitat. Las propuestas de IC-V se inscriben en la línea apuntada por el Grupo Socialista-Ciutadans pel Canvi de convertir el Parlament en el "centro neurálgico" de la política catalana.El portavoz parlamentario de Iniciativa presentó sus propuestas tras lamentar la composición del nuevo Ejecutivo formado por Jordi Pujol. La primera de las iniciativas que impulsará de forma inmediata se refiere a la designación de los altos cargos de la Administración. La segunda, que afecta a la elección de los consejeros, es más a largo plazo porque requiere la modificación de la ley citada, que indica que corresponde al presidente de la Generalitat la elección de los consejeros.

Boada consideró que sus propuestas son una muestra de la "radicalidad democrática" que defiende su organización y dijo que estaban inspiradas en la Administración de Estados Unidos.

IC-V pretende que todos los nombramientos tengan que contar con la aprobación de la comisión parlamentaria correspondiente. "Actualmente hay un esparcimiento de cargos en la Administración catalana de tipo familiar", aseguró el portavoz de la formación ecosocialista. "Tiene que existir un control más estricto para evitar el actual clientelismo y la colocación familiar", añadió.

El portavoz de Iniciativa no hizo ninguna alusión directa a la familia de Jordi Pujol, quien la víspera hizo un agradecimiento explícito a su familia en el acto de toma de posesión del lunes como presidente de la Generalitat. Quienes sí lo hicieron, a preguntas de los periodistas, fueron el portavoz parlamentario del Grupo Socialista-Ciutadans pel Canvi, Joaquim Nadal, y el presidente de Iniciativa, Rafael Ribó.

En su respuesta, el dirigente socialista reclamó una "frontera neta entre la esfera pública y la privada". "El comportamiento ético de los que administran caudales públiques tiene que quedar separado por esta línea precisa", añadió.

Por su parte, Ribó consideró que "lo que se conoce como familia ha impuesto una cierta continuidad de jerarquía en el nuevo Gobierno". A su juicio, el peso de la familia explica el mantenimiento de Antoni Subirà en el Ejecutivo, emparentado con Pujol, el reforzamiento de Artur Mas y la presencia de Felip Puig como consejero de Medio Ambiente. La proyección de la familia de Jordi Pujol y su relación con la Administración catalana ha sido también objeto de atención del Grupo Socialista, que recientemente ha presentado una batería de preguntas en el Parlament sobre los negocios de empresas de familiares del presidente con la Administración.

Los socialistas han pedido información sobre un total de 20 empresas. Entre los familiares directos de Pujol que trabajan en empresas que han recibido contratos del Gobierno de la Generalitat están su esposa, Marta Ferrusola, y sus hijos Marta, Josep y Jordi Pujol Ferrusola.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 30 de noviembre de 1999.