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El tercer mayor castigo

No ha habido piedad para el portero argentino del Mallorca. Su sanción ha hecho historia. Es la tercera más dura que registra el fútbol español. El árbitro no observó el incidente y Germán Burgos pudo escapar de la expulsión y acabar el partido frente al Espanyol, pero las imágenes de televisión le han delatado.La sanción más elevada de la historia del fútbol español recayó sobre el exdefensa del Zaragoza Joaquín Cortizo. En la temporada 1964-65, con 31 años, fue suspendido con 24 partidos por una entrada al ex jugador del Atlético de Madrid Enrique Collar en un encuentro disputado en Zaragoza. Le causó la fractura del tercio medio de la pierna izquierda. Gómez Arribas, árbitro del partido, ni siquiera llegó a pitar falta, pero fue suspendido durante tres meses y se le despojó de su condición de internacional.

El segundo castigo en importancia fue para el actual técnico del Numancia, Andoni Goikoetxea, cuando en la temporada 1983-84, como jugador del Athletic de Bilbao, fue sancionado con 18 partidos. El 24 de septiembre de 1983 lesionó de gravedad en el Camp Nou al jugador argentino del Barcelona Diego Armando Maradona. Goikoetxea no fue expulsado. La sanción, después de agotar los recursos, fue rebajada a siete partidos por el Comité Español de Disciplina Deportiva.

La sanción a Burgos es equiparable en duración a la suspensión durante tres meses impuesta a tres jugadores del Barcelona -Ma-radona, Clos y Migueli- y a otros tantos del Athletic de Bilbao -Goikoetxea, Sarabia y De Andrés- por los incidentes de la final de la Copa del Rey de la temporada 1983-84, con el campo del Santiago Bernabéu como escenario.

Por debajo de la sanción en número de partido del portero del Mallorca figuran los diez encuentros de suspensión impuestos al exjugador paraguayo del Betis Lobo Diarte por agresión al sevillista Ruda en un derby de los equipos de la capital andaluza en la temporada 1982-83. Diarte propinó un patadón a su rival y se organizó todo un escándalo.

Con igual número de partidos se castigó a Ruiz Igartua, centrocampista del Burgos. Insultó al árbitro en un encuentro frente al Barcelona en la temporada 1976-77. Por idéntico motivo le cayeron ocho partidos de suspensión al uruguayo Fernando Morena, cuando jugó en el Valencia en la temporada 1980-81.

En las últimas temporadas la sanción más elevada ha recaído en el delantero Pier Luigi Cherubino, que, como jugador del Zaragoza, fue sancionado el 10 de septiembre de 1997 con seis partidos y seis millones de pesetas por "dar una patada en los testículos estando el juego detenido" al argentino Roberto Pompei, jugador del Oviedo. Pier cumplió el castigo, aunque la multa fue rabajada a 500.000 pesetas por la última instancia de la justicia deportiva, el Comité Español de Disciplina Deportiva.

El último precedente lo protagonizó el 9 de mayo de 1998 el delantero argentino del Valencia Claudio Piojo López, que también fue suspendido con seis encuentros, reducidos al final a cinco, por un golpe a Otero, entonces defensa del Sporting.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de noviembre de 1999