1.800 habitantes de 60 pueblos permanecen aislados por la nieve

Pese a que el temporal tiende a amainar, anoche permanecían aisladas por carretera 1.800 vecinos de 60 núcleos rurales de Cantabria, León y Palencia. 17 puertos de montaña seguían cerrados al tráfico (todos en la red secundaria) y en otros 20 se necesitaba el uso de cadenas. El Instituto Nacional de Meteorología prevé que hoy entre un anticiclón y mejore el tiempo, si bien aún se espera nieve (en cotas superiores a las del pasado fin de semana) en Asturias, Cantabria, País Vasco, Castilla y León y Baleares.Más de un centenar de pequeñas localidades cántabras y castellano-leonesas estuvieron casi todo el día de ayer aisladas por carretera debido a las fuertes nevadas. Durante el día se logró abrir comunicaciones para más de la mitad de esos pueblos y anoche sólo 60 estaban aislados: siete en León, nueve en Palencia y 44 en Cantabria.

De los puertos de montaña cerrados o con cadenas , sólo uno, el de San Glorio entre León y Cantabria, pertenece a la red principal. Permaneció cerrado buena parte del día, pero ayer tarde ya se podía circular por él , eso sí, con cadenas.

Además, una inusual nevada en las islas Baleares incomunicó a dos localidades de mallorquinas (Valldemossa y Deia) hasta que una máquina quitanieves despejó la carretera y obligó a cerrar la carretera C-710 durante 60 kilómetros desde Estellencs a Pollença. Y el manto blanco llevó a Ibiza una estampa inédita en la isla pitiusa desde hace once años

Mil camioneros

También estaban atrapados unos mil camioneros españoles en la frontera con Francia en La Junquera, donde eran informados por las autoridades francesas de las restricciones a la circulación en el norte de Europa debido al temporal de nieve. Aunque se les permitía continuar viaje hasta Nimes o Burdeos, se les previno del riesgo de quedar bloqueados en las autopistas. Por eso, muchos prefirieron esperar a que mejorase la climatología antes de proseguir su viaje hacia Italia, el norte de Francia u otros países europeos.En las capitales de provincia españolas, Ávila registró la temperatura más baja (siete grados bajo cero, seguida de Salamanca y Girona con cinco bajo cero) y el Ayuntamiento abulense tuvo que esparcir 50.000 kilos de sal para paliar los efectos de la fuerte nevada y el hielo que se acumularon en las calles de la ciudad.

Asimismo los usuarios de Renfe sufrieron las consecuencias del temporal al retrasarse varias horas algunos de los trenes que unen Madrid con el norte de la Península, especialmente con Galicia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de noviembre de 1999.

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