Tribuna:Tribuna
i

Femenino y masculino

El presidente de la Junta de Andalucía se ha comprometido a formar un futuro Gobierno con un 50% de mujeres. Ha sido su primera promesa electoral. Empieza bien. También se ha comprometido el presidente Chaves a poner en marcha un sistema de cotizaciones que permita a las amas de casa recibir en su momento una pensión. Todo esto es interesante, es más, para lograr que cualquier propuesta para mejorar la vida de las mujeres, el presidente estaría siempre más apoyado si contara en su Gobierno con un número suficiente de mujeres que les siguieran en esas propuestas, y aún más, que impulsaran otras nuevas.No es difícil imaginar que muchos en el PSOE se habrán echado las manos a la cabeza al oír del presidente la propuesta de un Gobierno paritario, pero si me apuran aún más al oír la propuesta del secretario general, Joaquín Almunia, de incorporar a las listas electorales un 40% de mujeres. El futuro es mujer, ya lo dejó dicho Marco Ferreri, y parece que el presidente Chaves y Almunia lo ven claro. Es una buena noticia.

Hasta ahora, los partidos han aceptado, pero menos, el contar con las mujeres, no porque en los partidos las cosas sean pero que en cualquier otra institución, empresa o grupo social, sino porque también los partidos, incluso en los de izquierda, hay mucho machismo. No es extraño, la fuerza de la educación no se diluye fácilmente, sobre todo, cuando con esa forma de educarles, todo fueron beneficiosos para ellos.

Las mujeres avanzan y no es concesión lo que se traduce ahora en ofertas concretas, es que los líderes del PSOE se sienten urgidos, ya decididamente y cada vez apremiantemente por las mujeres.

Sin duda, las mujeres del PSOE han trabajado y lo deben hacer tan bien que sus compañeros de partido ya no se atreverían nunca a dudar en público de las bondades de la política paritaria. A ese sueño de todas las mujeres que en organizaciones feministas y partidos políticos han sembrado cuando hacerlo era un riesgo y una entrega heroica, se le empiezan a ver posibilidades reales. La justicia sólo tiene un camino y es, a medias, femenino y masculino.

MARÍA ESPERANZA SÁNCHEZ

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 08 de noviembre de 1999.