GENTE

FE DE VIDA

Río de Janeiro - 29 oct 1999 - 22:00 UTC

Un joven brasileño de 15 años ha pasado parte de su existencia reclamando ante la justicia un certificado que le considere legalmente vivo. Según informa en su edición digital el diario O Globo, ahora Marcelo Bordinhao lo ha conseguido, 14 años después de que su padre tramitara su certificado de defunción. Al poco de nacer el adolescente, su progenitor se presentó ante el registro civil de la ciudad de Londrina, en el Estado de Paraná, para declarar que su hijo había muerto y, tras obtener el certificado de defunción, desapareció. Los problemas de Marcelo comenzaron cuando su madre le quiso inscribir en la escuela, para lo que necesitaba el acta de nacimiento. Los tribunales, que llegaron a recurrir a las pruebas de ADN para probar la relación materno-filial, anularon el acta de defunción, y posteriormente se complicó el trámite con la gestión de los documentos de identidad. Aunque nada se sabe de los motivos del padre para comportarse como lo hizo, la madre del joven presume que intentaba evitar pasarle una pensión de alimentos.- ,

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0029, 29 de octubre de 1999.