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El director general de RTVE niega que el PSOE borrara imágenes de Felipe González

El director general de RTVE, Pío Cabanillas, desmintió ayer con rotundidad la acusación del PP de que los socialistas borraron de los archivos de TVE imágenes "comprometedoras" del ex presidente del Gobierno Felipe González. "No tengo la más mínima constancia de ese asunto", dijo Cabanillas, que pidió a los partidos políticos que dejen de utilizar el ente público como "caballo de batalla de sus disputas". Tras esta contundente desautorización, avalada por los propios trabajadores del ente público, que ayer mismo localizaban grabaciones que según el PP habían sido destruidas, el PSOE tildaba a los populares de "partido de la calumnia, la mentira, el juego sucio y la manipulación", y les acusaba de haber puesto en marcha "una campaña sucia y despreciable" contra González. Muy poco después, el PP intentaba resucitar en el juzgado el caso Filesa.

Hasta que Pío Cabanillas afirmó, en el programa Buenos Días, de Radio Nacional de España, que no le constaba borrado alguno de imágenes de Felipe González en los archivos de la televisión pública, el denunciante del supuesto escándalo, Rafael Hernando, insistía en que trabajadores de RTVE le habían asegurado que en el mandato del PSOE se había dado orden de hacer desaparecer determinadas grabaciones. Citó en concreto el abucheo que sufrió González en la Universidad Autónoma en 1993 y algunas apariciones del ex jefe del Gobierno con el ex director general de la Guardia Civil Luis Roldán.Pero tanto el director general como los propios trabajadores del ente dejaron pronto en evidencia al portavoz del PP. Jaime Martínez, representante de CCOO en el comité de empresa de TVE, confirmó a este periódico que tras rastrearse ayer el centro de documentación de los servicios informativos para verificar la denuncia, encontraron sin problemas tanto las cintas de la Autónoma como imágenes de González junto a personajes involucrados durante su mandato en escándalos políticos o económicos. Cabanillas fue más rotundo. "No tengo ni la más mínima constancia", dijo, de que se hayan borrado imágenes. Aclarado esto, pidió a los partidos que no utilicen el ente como "caballo de batalla de sus disputas".

Cataluña y Filesa

Después de que el director general zanjara en estos términos el asunto, desde el PP se convocaba precipitadamente a la prensa, no ya para hablar de desapariciones de imágenes, sino de otros asuntos no programados para esa jornada. Así fue que el secretario de Relaciones con las Cortes, José María Michavila, decidía dar a conocer, un día antes de lo previsto, la encuesta del CIS sobre las elecciones catalanas, y, en otra comparecencia, el diputado Ignacio Gil Lázaro resucitaba el caso Filesa (financiación irregular del PSOE) recuperando unas declaraciones de uno de los condenados, Alberto Flores, efectuadas los días 21 y 26 de septiembre.Pero el PSOE ya se había echado encima de los populares. Primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, secretario de relaciones con los medios, denunciaba la "patraña estúpida e infantil" que el PP había pretendido montar con la denuncia de las cintas borradas, toda vez que, argumentó, además de ser mentira, tales imágenes están disponibles en todas las restantes televisiones de este país.

Luego llegaba la indignación de los responsables de RTVE en la etapa socialista. Jordi García Candau, último director general del ente cuando gobernaba el PSOE, calificaba de "disparate" la denuncia del borrado de imágenes, entre marzo y mayo de 1996, "molestas" para el anterior jefe del Gobierno. "Es mentira. Un despropósito. Absolutamente incierto. No sé de dónde han sacado esas historias", dijo, y apostilló: "Si al [actual] director general no le consta, quiere decir que está desautorizando al portavoz de su partido".

María Antonia Iglesias, directora de los informativos de Televisión Española en la época en que según Hernando se destruyeron las cintas, fue igual de contundente: "Es inverosímil, insólito, indecente e inadmisible que ese señor insinúe semejante cosa. Lo que quiere el señor Hernando es desviar la atención del asunto que les preocupa, la decisión del PSOE de abandonar el consejo de RTVE".

Precisamente Diego Carcedo, uno de los dos consejeros que el martes abandonaron el consejo de RTVE por desacuerdo con la línea informativa, también replicó a Hernando: "Es una falsedad total, una calumnia y una acusación para los profesionales". Carcedo retó al PP a aportar puebas que demuestren "quién lo ordenó y quién lo hizo".

Desde la ejecutiva del PSOE se coincidía en concluir que "hay una campaña de Aznar contra Felipe González". Alfonso Perales resaltaba que es inconcebible que el líder del PP no tenga reparos en arremeter contra "una figura de prestigio nacional e internacional; en ningún país de Europa se entendería una campaña tan sucia", concluyó.

Pero el verdadero estupor vino cuando el diputado del PP Gil Lázaro anunciaba que su partido, personado como acusación particular en el caso AVE, ha pedido a la juez Teresa Chacón que cite a declarar a Alberto Flores, condenado en el caso Filesa, para que ratifique sus declaraciones periodísticas en el sentido de que "las decisiones de cobros de comisiones del AVE se tomaron en el Consejo de Ministros que presidía González".

Rubalcaba interpretó enseguida que el PP, "el partido de la calumnia, la mentira, el juego sucio y la manipulación televisiva", reaccionaba así al caerse sus "calumnias del borrado de imágenes". Aún así, Hernando aseguraba, sin aportar pruebas, que llevará su denuncia a la Comisión de Control de RTVE del Congreso. "Mis fuentes son consistentes. Yo no hago una afirmación de ese relieve sin estar seguro", señaló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de octubre de 1999

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