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EL 'CASO LIAÑO'

Liaño "invitó" a la policía a que le pidiese mantener en secreto el 'caso Sogecable'

El juez Javier Gómez de Liaño llamó a la Brigada de Delitos Económicos e "invitó" a la policía a que le remitiese un fax solicitando el secreto parcial del sumario, justo al día siguiente de que la Audiencia Nacional le ordenase levantar totalmente el secreto sobre el caso Sogecable. Así lo declaró en la tarde de ayer el inspector Fabián Zambrano, adscrito a las investigaciones. El testimonio del inspector, citado como testigo por la defensa, confirmó que fue el juez quien llamó a la policía, y no al revés, y quien pidió su cobertura para mantener la causa en secreto.

El inspector Fabián Zambrano contradijo con su testimonio el que el martes expuso el fiscal Ignacio Gordillo, que indicó que fue la policía quien primero llamó al juzgado, y el del oficial de confianza del juez Gómez de Liaño, José Carlos Martínez, quien había asegurado momentos antes que los inspectores habían hablado con él sobre el levantamiento del secreto sumarial antes que con el juez, extremo que desmintió Zambrano.La segunda declaración del secreto del sumario tras la orden dada por la Sección Segunda Penal de la Audiencia Nacional de levantarlo, es una de las tres decisiones de Gómez de Liaño que constituyen un presunto delito de prevaricación judicial (cometer injusticia a sabiendas de que lo es) y por las que se enfrenta a sendas penas de 20 años de inhabilitación para ejercer como magistrado.

Según el inspector Zambrano, fue el juez quien llamó a la Brigada de Delitos Económicos el 14 de mayo de 1997. "Yo personalmente recibí la llamada del magistrado, en que me preguntaba si para la investigación policial era conveniente que siguiese el secreto", aseguró el inspector Zambrano Gutiérrez. "Le comenté mi opinión y me invitó a que le enviase un escrito mediante fax, y posteriormente le remití también el original".

Preguntado si antes habló con el funcionario auxiliar del juzgado José Carlos Martínez, el policía aseguró: "Yo con el funcionario trataba simplemente de tareas burocráticas y no comentaba con él mi trabajo policial".

A preguntas de la acusación, el policía confirmó que el primero en llamar fue el juez, "como consta en el libro de telefonemas de la Brigada de Delitos Económicos". "La primera llamada fue del juez Gómez de Liaño. Yo no le tengo que llamar para pedir el secreto", insistió.

Estas afirmaciones contradijeron el testimonio que poco antes había emitido José Carlos Martínez, funcionario auxiliar del juzgado de Gómez de Liaño y encargado por éste de toda la tramitación del caso Sogecable.

El auxiliar había declarado que cuando los policías tuvieron conocimiento por los medios de comunicación de que se había declarado el levantamiento del secreto del caso Sogecable, hablaron con él y le dijeron que estaban "preocupados" porque el levantamiento del secreto les "trastocaba" la investigación. José Carlos Martínez les aconsejó que hablasen ellos con el juez Gómez de Liaño.

A preguntas de la acusación, el funcionario auxiliar no supo precisar si habló él "o llamaron ellos". Su respuesta resultó sorprendente porque en su declaración hizo tal alarde de conocer no sólo las fechas, sino incluso las horas en que se practicaron las diligencias, que el presidente del tribunal llegó a felicitarle por su "superadmirable memoria".

Según el inspector Zambrano, el juez Gómez de Liaño le preguntó si perjudicaba a la investigación el hecho de que las diligencias no fueran secretas. El inspector contestó que si las investigaciones eran conocidas no tendrían ninguna efectividad, por lo que consideró "interesante" que las diligencias siguieran bajo secreto.

A preguntas de la defensa, el policía precisó que el juez Gómez de Liaño "en absoluto" le dijo cómo tenía que redactar el escrito. Al preguntarle si el secreto era "imprescindible", respondió que su trabajo era "esclarecer la verdad".

Sin embargo, a preguntas del abogado de la acusación, Antonio González-Cuéllar, el testigo cayó en una flagrante contradicción al asegurar que daba igual que las diligencias estuvieran secretas o no. González-Cuéllar había preguntado al inspector cómo supo que estaba autorizado para seguir la investigación bajo secreto, Zambrano respondió:

-Yo no tenía por qué saber si el tema es secreto para las partes. Para mí siempre es secreto.

-Pero usted le comunica al juez la necesidad de que siga secreto y luego dice que le da igual seguir el secreto o no...

- Yo no me preocupo si se va a conceder el secreto o no. Yo sigo trabajando en mis investigaciones...

Zambrano también admitió que las investigaciones no eran "nuevas" sino que se trataba de líneas de investigación "abiertas" con anterioridad. Esta afirmación contradijo frontalmente la declaración del fiscal Ignacio Gordillo, quien repitió varias veces que la policía pidió la declaración de secreto para investigar "aspectos nuevos" que acababan de aparecer en la investigación.

Tras la declaración del inspector, la defensa de Gómez de Liaño renunció a interrogar al otro funcionario de policía citado para ayer tarde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de septiembre de 1999

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