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EL PROCESO DE PAZ

180 etarras han sido excarcelados desde la tregua y otros 85 están ya en cárceles del País Vasco

El anuncio de la tregua por parte de ETA el pasado 16 de septiembre ha venido acompañado de una fuerte reducción del número de presos de la organización terrorista y de un progresivo acercamiento a cárceles próximas al País Vasco. Un total de 180 presos han sido excarcelados desde el alto el fuego -entre ellos los miembros de la antigua Mesa Nacional de Herri Batasuna-, mientras que otros 135 han sido trasladados a prisiones más cercanas a sus casas. De hecho, tras la reubicación de 24 presos en penales vascos anunciada ayer, ya son 85 los etarras que cumplen condena en Euskadi.

Desde el comienzo de la tregua la situación de los presos de ETA ha sufrido un cambio sustancial. La Dirección General de Instituciones Penitenciarias informó ayer de que desde el 16 de septiembre, la población de presos etarras ha pasado de 535 a 405, tras un reajuste entre excarcelaciones y nuevos ingresos en presidio. En el último año, un total de 180 miembros o colaboradores de la organización terrorista han sido excarcelados por motivos diversos. De este contingente de etarras que están ya en la calle, 41 han obtenido la libertad definitiva tras haber cumplido la totalidad de la condena; otros 91 han obtenido la libertad provisional (la mayoría de ellos, a la espera de juicio o condena) y 22 más han obtenido la libertad condicional al haber agotado la tres cuartas partes de la condena, con lo que únicamente tienen que someterse a controles periódicos.

Además, en este grupo de excarcelados se encuentra el etarra Esteban Esteban Nieto, miembro del comando Madrid, cuya condena fue anulada por el Tribunal Supremo al padecer un cáncer terminal. Su salida en libertad estuvo precedida por varios actos de protesta en un hospital de El Puerto de Santa María (Cádiz), organizados por algunos de los miembros del grupo de proetarras que hizo la incursión en la inauguración de los Mundiales de Atletismo de Sevilla, en agosto pasado.

50 nuevos ingresos

También se encuentran entre los 180 excarcelados los 22 miembros de la antigua Mesa Nacional de Herri Batasuna, a los que el Tribunal Constitucional anuló la condena. La cifra se redondea con los tres etarras que dejaron de estar a la sombra como consecuencia de distintos recursos procesales. No obstante, durante el último año también ha habido 50 nuevos ingresos de etarras en prisión, con lo que hoy el número de reclusos se eleva a 405. El traslado de 105 presos y la concesión del régimen de tercer grado (semilibertad) a otros cinco anunciado ayer sigue la senda iniciada tras la declaración de la tregua de ETA. Hasta ayer, un total de 30 presos habían sido trasladados a presidios más cercanos a sus familias. Entre estos se encontraban los 21 internos de las prisiones de Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla y que fueron llevados a centros penitenciarios de la Península el 22 de diciembre de 1998. El último de los traslados se hizo efectivo el pasado 31 de marzo del año pasado.

De los 105 etarras cuyo traslado se hará efectivo en breve, 24 aterrizarán en prisiones de las tres provincias vascas (Bilbao, Martutene o Nanclares de Oca), donde ya había otros 61 reclusos de la banda. El Ministerio del Interior ha tenido en cuenta para el cambio el hecho de que 69 de los internos clasificados en segundo grado tenían "una conducta normalizada" y participaban "en las diversas actividades organizadas por los centros penitenciarios". El segundo grado, en teoría, les permite obtener permisos penitenciarios en el caso de que hayan cumplido la cuarta parte de la condena, aunque Instituciones Penitenciarias ve esta posibilidad "algo más que difícil".

Otros 33 clasificados en primer grado, el más duro de las prisiones, han sido sencillamente reubicados "en plazas que quedan libres con los movimientos" y que, además, están más cerca de sus casas.

Entre el contingente de trasladados, figuran los etarras que intentaron atentar contra el Rey, Juan José Rego Vidal y su hijo Ignacio Rego Sebastián, de nacionalidad francesa. Los dos fueron detenidos en agosto de 1995 junto a Jorge García Sertucha por el intento de atentado contra don Juan Carlos durante sus vacaciones en Palma de Mallorca. Padre e hijo pasan de la prisión Madrid IV a la de Mansilla, en la provincia de León.

Uno de los miembros destacados del grupo de trasladados es Gloria Rekarte Gutiérrez, que fue designada por ETA como portavoz de los presos en 1996, junto a Juan Lorenso Lasa Michelena, Txikierdi, y Jesús María Zabarte Arregui, y que ahora dejará su celda de la prisión de Orense para ocupar otra en Valladolid.

En este perfil más político se encuentran también Juan Carlos Yoldi y Iñaki Picabea Buruza, que Herri Batasuna presentó a las elecciones autonómicas vascas en 1994. Yoldi pasa de Murcia a El Dueso (Cantabria) y Pikabea, recala en la prisión donostiarra de Martutene desde Valladolid. A la prisión cántabra pasa también José Luis Merino, condenado a 53 años como coator del asesinato del senador socialista Enrique Casas. El trasladado con más abultada condena es Fermín Urdiain Ciriza, miembro del comando Eibar, condenado a 795 años por ocho asesinatos y en prisión desde 1989.

Otro de los trasladados es Aránzazu Garballo Ruiz, implicada en el atentado que el comando Galicia pensaba perpetrar contra el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, en otoño de 1995. Esta mujer cumplía una condena de 45 años de presidio en Ávila y ahora pasa a la prisión de Logroño.

En la lista figura también Antonio García del Molino, detenido en noviembre de 1981 cuando formaba parte de un comando que pretendía volar con 15 kilos de goma 2 el vehículo del entonces delegado del Gobierno en el País Vasco, Marcelino Mayor Oreja, tío del actual ministro del Interior. García del Molino cumplía condena en Castellón y ahora lo seguirá haciendo en las prisión de Dueñas (Palencia).

En la lista de trasladados cerca de su casa se incluye el catalán Benjamín Ramos Vega, capturado por la policía alemana en Berlín en 1995 y que fue entregado a España tras un enfrentamiento entre el Gobierno y los tribunales germanos por negarse estos últimos a entregarlo a las autoridades españolas.

30 en tercer grado

El Ministerio del Interior ha acordado también conceder el tercer grado penitenciario a cinco presos que ya se encontraban en el País Vasco, con lo que el número de etarras que en la actualidad disfrutan del régimen de semilibertad se eleva a 30. Entre ellos se encuentran Juan María Arrieta Etxebeste y Luis Gastón Arrieta, que tras el secuestro y asesinato del concejal del Partido Popular Miguel Ángel Blanco hicieron público un comunicado de protesta. Ambos cumplían condena por su pertenencia al comando Txomin Iturbe, que entre 1991 y 199 recabó información para la organización terrorista. Entre las personas sobre las que elaboraron información estaban el general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo, entonces coronel jefe del cuartel de Intxaurrondo (San Sebastián) y los guardias Enrique Dorado y Felipe Bayo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de septiembre de 1999

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