ERC propone a CiU y PSC un gobierno tripartito en Cataluña

El secretario general de Esquerra Republicana (ERC), Josep Lluís Carod Rovira, apostó ayer por un gobierno de coalición en Cataluña tras las elecciones autonómicas de otoño, en caso de que ningún partido obtenga la mayoría absoluta: formar un Ejecutivo tripartido entre Esquerra, Partit dels Socialistes y Convergència i Unió, del que no formarían parte Jordi Pujol o Pasqual Maragall, debido a sus desavenencias. La reacción fue inmediata: nadie se apuntó a su propuesta, que el PSC calificó de "fiebre de verano".

En una entrevista a la agencia Efe, Carod Rovira esbozó su propuesta sobre la composición del futuro Gobierno de Cataluña tras los comicios de otoño. Dada su convicción de que ningún partido obtendrá la mayoría absoluta y al considerar que debe cerrarse una etapa de "transición", el dirigente republicano apostó por un ejecutivo tripartito. El Gobierno estaría integrado por Esquerra, PSC y CiU, donde podría estar Carod Rovira. En cambio, no formaría parte del mismo el candidato que perdiera las elecciones, o sea, Jordi Pujol o Pasqual Maragall. Uno de ellos se retiraría y cedería a otros miembros de su candidatura la entrada en el Ejecutivo. Para Carod es "inimaginable" que el actual presidente de la Generalitat y su principal contrincante compartan sillón en un mismo Gobierno. La fórmula del líder de ERC es la única que aunaría los valores de "progreso y catalanismo mayoritarios en la sociedad catalana" y a la vez permitiría acabar de "forma racional esta etapa de transición, tras 20 años de la era de Jordi Pujol y Pasqual Maragall y preparar el próximo periodo constituyente. Sería una etapa nueva para entrar en el siglo XXI y preparar el terreno a los que vendrán". El secretario general informó que su iniciativa todavía no había sido discutida en el seno del partido, pero animó al resto de formaciones políticas a pronunciarse. Las reacciones no se hicieron esperar. El PSC y CiU coincidieron en calificar de "veraniega" la propuesta del dirigente independentista. Así, el dirigente socialista catalán y alcalde de Girona, Joaquim Nadal, rechazó taxativamente la formación de un Gobierno tripartito con ERC y CiU y reclamó a Carod definirse de una vez por todas sobre sus apoyos poselectorales. Nadal calificó la idea de "fiebre veraniega" y añadió: "Carod propone que se vaya uno de los perdedores. ¿Y por qué no se va él?". Desde la coalición nacionalista, el secretario general de Convergència, Pere Esteve, calificó de "simple anécdota" la propuesta republicana y la enmarcó en la falta de iniciativas de ERC, como por ejemplo su estrategia de la equidistancia. "Forma parte del verano", declaró Esteve. El portavoz de Iniciativa per Catalunya-Verds, Jordi Guillot, afirmó que un Gobierno que incluya a CiU "es apostar por la continuidad y, por tanto, por el conservadurismo". "Carod Rovira ha de preocuparse", añadió, "por no terminar siendo el monaguillo de Pujol". Por su parte, el presidente del PP de Cataluña, Alberto Fernández Díaz, apostó por un acuerdo entre los partidos "moderados" y calificó la propuesta de "radical".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de agosto de 1999.

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