Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:JUAN FRAILEPRESIDENTE PROVINCIAL DE MÁLAGA

"El Partido Popular usó la Diputación contra los municipios que no gobernaba"

Tres días después de ser investido presidente de la Diputación de Málaga, Juan Fraile Cantón, 50 años, dejará hoy de ser secretario general del PSOE en la provincia, aunque seguirá en la ejecutiva como presidente. Acepta, encaja e incluso da la razón a quienes critican que durante su mandato ha habido falta de liderazgo, pero también tiene respuesta: "Nadie se puede sorprender, ya advertí que no venía a ser líder de nada, sino a resolver un problema". Cree que "todo el mundo opina" que esa misión la ha cumplido, que el partido se ha pacificado y que ahora, es momento de "renovación y de tener mayor presencia social, es la hora de dejar paso". El congreso extraordinario de hoy "no es una muestra de debilidad", explica, sino que todo lo contrario, "muestra la fortaleza de una organización que es capaz de autoanalizarse, autocriticarse y producir sin ningún tipo de traumas los cambios de rumbo que se precisan". Fraile asegura que llega con la misma vocación de "resolver problemas" a la Diputación Provincial. Después de ser alcalde de Ronda durante ocho años, tiene muy clara una prioridad, compartida con IU, su socio de gobierno junto al PA: Superar el "importante déficit de comunicación interior que aún tiene la provincia y que coarta las posibilidades de desarrollo de muchos municipios con importante potencial turístico". El abastecimiento y el saneamiento de aguas serán otras de sus obsesiones en la presidencia, y advierte que como son cuestiones donde la Diputación tiene limitadas competencias, "estaremos en primera línea de la reivindicación, y desde luego, manteniendo siempre nuestra colaboración". Para hacer posible estas mejoras, Fraile reivindicará a la Junta un plan extraordinario de inversiones que compense a la Diputación del "importante esfuerzo" económico por las condiciones en que se transfirió el Hospital Civil al SAS. Recuerda que José Rodríguez de la Borbolla hizo esta promesa, pero lamenta que "el tiempo y las personas pasan y las palabras se olvidan". "No se trata tanto de pedir tantos miles de millones", explica -su antecesor pidió a la Junta 10.000 millones-, "sino de recuperar esa palabra y satisfacer las necesidades de la provincia". En cuando a lo político, el principal objetivo del nuevo presidente de la Diputación malagueña es "mejorar la relación con los municipios". En este sentido, lamenta que en los últimos cuatro años, en los que la institución estuvo gobernada por el PP, "no se ha medido a los ayuntamientos por el mismo rasero". Asegura sin ambajes que ha habido "clientelismo" y que no sólo se ha discriminado a algunos municipios, sino que "en los que no había alcalde del PP se ha utilizado la institución en detrimento del gobierno municipal". Como ejemplo dice: "Nunca iré a un colegio a entregar a los niños balones y camisetas, y si lo hago será acompañado del alcalde sea del partido que sea". Y añade un compromiso: "Nunca intentaré menoscabar la labor de un Ayuntamiento para ensalzar la de la Diputación porque esté gobernada por los socialistas". Asegura tener "casos, nombres y datos concretos" de esta práctica de clientelismo, pero que cree "impropio" decir ahora. "Aquí no hemos venido a revisar nada, sino a cumplir nuestra obligación de ayudar a solucionar problemas". Para mejorar el apoyo y los servicios a los ayuntamientos, que dice es "la razón de ser" de la Diputación, Fraile se propone facilitar el trabajo con la creación de una red de oficinas comarcales que no haga necesario el desplazamiento a la capital para algunos trámites. Fraile lamenta el discurso de su antecesor en el pleno de investidura por las feroces críticas que hizo al acuerdo PSOE-IU-PA y asegura que lo lamenta por él. "Se equivocó de discurso y de escenario, tuvo la oportunidad de salir con prestigio y lo estropeó por una pataleta". "Su intervención fue personal, no la del grupo del PP", agrega.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de agosto de 1999