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Las bolsas sufren fuertes caídas por el temor a otra subida de tipos en Estados Unidos

Las bolsas recibieron ayer con fuertes caídas los últimos datos de la economía de Estados Unidos. A pesar de que el crecimiento de la primera potencia mundial tuvo un considerable frenazo en el segundo trimestre (2,3%) frente al obtenido en el primero (4,3%), los brotes inflacionistas, y con ellos la posible subida de tipos de interés, siguen presentes. Sobre todo, por el alza del 1,1% de los costes laborales, la mayor desde 1991. La Bolsa de Madrid sufrió un retroceso del 2,63% en su octava caída consecutiva, mientras la de Nueva York perdió un 1,65%.

La combinación de la desaceleración del crecimiento económico (los analistas esperaban un crecimiento del 3,3%) y el aumento por encima de lo calculado de los costes laborales provocó la apertura a la baja de la Bolsa de Nueva York. A media sesión, el índice Dow Jones retrocedía en torno a 240 puntos, un 2,20%, agudizando el desplome de los mercados europeos, que vienen sufriendo fuertes bajadas desde hace una semana. Al cierre, Wall Street retrocedió un 1,65%. Los inversores apuestan más que nunca que en la próxima reunión del Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal, el 24 de agosto, a su presidente, Alan Greenspan, no le temblará el pulso para subir por segunda vez este año los tipos de interés en EE UU, que están en el 5%.

La Bolsa de Madrid, arrastrada por la tendencia impuesta por Nueva York, registró ayer su octava caída consecutiva y cerró con un retroceso del 2,63%, el tercero mayor del año tras el desplome sufrido los pasados 13 de enero, cuando cayó un 6,50%, y el menor del 22 del mismo mes, con un descenso del 2,77%, en medio de las turbulencias surgidas de la crisis monetaria de Brasil. Con la caída de ayer, los beneficios de Madrid quedan un 3,88% por debajo del inicio del año. El índice Ibex 35 retrocedió un 2,91% y en lo que va de año ya ha perdido un 5,53%.

Desplome de Francfort

La mayor caída la sufrió la Bolsa de Francfort, que retrocedió un 3,39%. En las causas de la fuerte caída de la Bolsa alemana también influyeron los malos resultados del segundo trimestre de DaimlerChrysler, cuyos beneficios cayeron un 7,1%; Commerzbank, que los redujo un 3,3%, y los de Deutsche Telekom, que bajaron un 2,3%.

A Francfort le siguieron Londres, con una caída del 2,85%; Milán, con un 2,24%, y París, con un 2,76%. El mercado parisiense ha retrocedido un 8,5% desde el 5 de julio. Todos los demás grandes mercados europeos cerraron con bajadas de más del 1,5%. Por su parte, los mercados latinoamericanos siguieron al final Wall Street: Buenos Aires cayó el 0,48%; S Paulo, el 1,15%, y México, el 3,94%. El único gran mercado mundial que ayer cerró al alza fue el de Tokio, con una ganancia del 1,65%.

A pesar de que el 2,3% de crecimiento del segundo trimestre frente al mismo periodo del año anterior es menor al registrado en los primeros tres meses (4,3%) y podría augurar menores brotes inflacionistas al ser inferior el ritmo de crecimiento, todo parece indicar que la fortaleza de la economía estadounidense sigue intacta. Parte de la desaceleración experimentada entre abril y junio se debió a factores como la disminución del gasto público y la moderación del gasto de los consumido res, que ha caído del 6,7% en los primeros tres meses al 4% en el segundo trimestre, lo que n representa una caída de la actividad económica. El gasto de los consumidores sigue siendo alto, y más aún si se tiene en cuenta que representa dos tercios del PIB estadounidense.

Pero lo que más preocupa a la mayoría de analistas es el incremento del 1,1% en los costes laborales en EE UU durante el segundo trimestre de este año, la mayor subida desde mediados de 1991. Este dato es un adelanto de un aumento de la inflación, y más aún si se tiene en cuenta que el índice de desempleo en EE UU sigue estando a su nivel más bajo en 30 años, un 4,2%. Este bajo desempleó favorece la competencia entre las ofertas de trabajo y el aumento de los sueldos. La semana próxima, Greenspan estará atento al dato de paro del segundo trimestre. Greenspan ha insistido, la última vez el miércoles pasado, en que actuará de inmediato con una subida de los tipos si se observa el menor riesgo de rebrote de la inflación.

Preocupa también que el ritmo de crecimiento del índice de precios al consumo en el segundo trimestre es del 2,1%, mientras que en el primero fue del 1,2%. Estos datos vienen a demostrar que la inflación asocia da a la actividad es proporcionalmente mayor a la prevista. Es decir, más factores que permiten aventurar subida de tipos.

[Ayer también se conoció el crecimiento del PIB del Reino Unido en el primer trimestre del año, que fue del 0,1% con respecto al último trimestre de 1998, y del 1,2% interanual. Este dato es el más bajo desde el cuarto trimestre de 1992].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de julio de 1999

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