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ELECCIONES 13-J

Julio Anguita pone su cargo a disposición de Izquierda Unida por el descalabro electoral

Julio Anguita, coordinador general de IU, anunció anoche a sus compañeros de la presidencia federal su intención de poner su cargo a disposición de la organización. Los dirigentes presentes coincidieron en que tal decisión ni se aceptara ni se discutiera hasta el encuentro que la presidencia celebrará hoy con la presencia de los coordinadores regionales. El propio Anguita comparecía al filo de la medianoche de ayer ante los medios de comunicación y admitía "un retroceso importante, sin paliativos", de IU en las tres consultas: europeas, autonómicas y municipales.

"No nos merecemos esto". Una militante expresaba ayer, mucho mejor que cualquiera de los dirigentes de IU, la sensación de amargura, de injusticia, de fracaso y derrota que ayer entró a chorros con la frialdad de los datos en la sede federal de IU. Siempre son injustos los datos adversos. Y, para IU, los de anoche lo fueron. Cada dato que se soltaba a través de las emisoras de radio, a través de televisión, era una hachazo a la esperanza. "Ha sido", decía ayer un aparentemente tranquilo Julio Anguita, "un retroceso importante, por más que en algunos lugares IU sea necesaria para la gobernabilidad". Nada dijo el líder de IU de su dimisión. Y, a preguntas de algunos medios, con algo parecido a una sonrisa, avanzó: "No voy a decirles a ustedes algo antes que a mis compañeros". Pero alguna pista dio cuando matizó que en su análisis había también elementos personales.

Silencio

Conjura de silencio entre los dirigentes presentes en la noche más larga de IU. Ninguno quiso ni confirmar ni negar que Anguita había arrojado la toalla. Hoy será la Presidencia, con los coordinadores regionales, quienes analizarán las consecuencias de las elecciones y la posibilidad de que Anguita termine dejando la dirección. Se ha perdido. Pero el líder de IU no admitía que las causas fueran "imputables a la campaña electoral" que, en su opinión, "ha sido modélica". Tuvo palabras de alabanza para los candidatos y para todos los que han participado en ella: "Me siento orgulloso de mis compañeros". Daba la sensación de que, como el Jesús de Galilea, está dispuesto a cargar sobre sus hombros la responsabilidad del fracaso en su noche de Getsemaní.

Ni siquiera echó la responsabilidad sobre los votantes, como hiciera en los mítines. "Parece que estamos en un momento histórico en el que corren los grandes ríos". Los grandes ríos han arrastrado incontenibles a las pequeñas corrientes. Decía Julio Anguita: "Mañana se analizará por qué hemos perdido. ¿Qué ha podido pasar?". Y se respondía con nuevas preguntas: "¿El tirón bipartidista? ¿Errores nuestros sobredimensionados?". Y casi un reproche a los resultados. "Nuestro trabajo ha sido irreprochable. ¿No ha sido captado por los electores? Evidentemente, a tenor de los resultados, no".

Alonso Puerta, candidato a las europeas, subía tras él al estrado. Sonrisa de circunstancias. En tono sereno reconocía la caída electoral y reflexionaba: "Las elecciones son duras y hay que tener la grandeza de admitir los resultados, aunque sean malos". Nadie negará grandeza en la noche de IU. Aunque anoche, en algún momento, se intentó cargar la derrota sobre Alonso Puerta.

Franco González, miembro de este órgano de dirección y dirigente del Pasoc, reprochaba -posiblemente a todos y a nadie- el escaso apoyo que ha tenido el candidato a las europeas, Alonso Puerta: "Ha sido el candidato clandestino". No le falta razón. Hoy, esta misma tarde, Anguita se reunirá con la Presidencia federal. ¿Se aceptará su dimisión? Cuesta siempre quedarse sin guía. Pero son muchos los que piensan lo mismo que Franco González, y otros dirigentes reflexionaban cuando aún los datos no llegaban a ser tan brutales. "Tendremos que pensar cómo reconducir el discurso. Y no vale ya decir que los votantes no nos entienden. Porque si no nos entienden será porque no entienden nuestro discurso, y eso debe obligarnos a cambiarlo para llegar a los electores".

¿Pero es que no hay consuelo alguno en tanta desolación? Francisco Herrera, responsable municipal de IU, decía que sí. Y anunciaba una serie de ayuntamientos donde IU sería imprescindible para gobernar. "En las municipales la caída no ha sido tan grande", afirmaba. IU recordaba anoche a quienes deben abandonar Egipto y empezar la dura travesía del desierto. Pero, ¿habrá tierra prometida dentro de un año? Y, sobre todo, ¿quién los guiará entonces?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de junio de 1999

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