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ELECCIONES 13-J Municipales

Morán califica de "monorreligioso, monocorde y monocultural" al Ayuntamiento de Madrid

Fernando Morán, candidato a la alcaldía de Madrid por la coalición PSOE-Progresistas, calificó ayer al Ayuntamiento de Madrid de "monocultural, monorreligioso y monocorde" en el seno de un debate con dos centenares de representantes de movimientos sociales, minorías religiosas y étnicas celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Fernando Morán hizo una apuesta por la multiculturalidad y por el fortalecimiento de los vínculos entre los políticos y las organizaciones no gubernamentales, que consideró necesarios para mejorar la acción política.

"Los partidos políticos no cubren toda la actividad social", señaló Fernando Morán durante el debate con los representantes de movimientos sociales, al que asimismo asistieron Cristina Almeida, Matilde Fernández, Isabel Vilallonga y Emilio Menéndez del Valle. "Existe un divorcio entre representantes políticos y representados, que es preciso paliar mediante la colaboración entre unos y otros", dijo.Previamente, Isabel Vilallonga, candidata a concejal del Ayuntamiento de Madrid, había definido como imprescindible el debate entre los movimientos ciudadanos y los representantes "para recuperar la democracia municipal y como elemento básico y para regenerar las relaciones entre los ciudadanos y los políticos". A juicio de Vilallonga, "el escenario de esta regeneración es el municipio, como eslabón fundamental de la democracia".

"Es imposible realizar una verdadera política de izquierda sin contar con los movimientos sociales que poseen un ímpetu transformador", agregó Vilallonga. "El que Madrid cuente con un Ayuntamiento o con una Comunidad de izquierdas es condición necesaria, pero no suficiente", precisó, "para variar la lógica socioeconómica vigente en la cual, si bien el mercado hoy resulta imprescindible, se ha comportado de forma insolidaria y depredadora", en referencia a asuntos de urbanismo.

La candidata se mostró a favor de regular las relaciones de los movimientos sociales mediante una legislación neutral que les confiera autonomía de funcionamiento, independientemente de quién gobierne.

Se refirió luego a la necesidad de establecer "un matrimonio de amor y no de intereses entre la ciudadanía y la política". Y sentenció: "No hay buena gestión ni podrá existir si no se da una descentralización real", que definió como "la toma de decisiones socializada. O se descentralizan las decisiones o no se podrá hablar nunca de combate contra la desigualdad. Madrid", añadió, "está divida y segregada en guetos y sin descentralizar tampoco podrá gobernarse para todos desde la izquierda". Tras destacar la necesidad de integrar los elementos positivos de la globalización -"vivimos en un mundo donde el 20% de la población disfruta del 84% de la riqueza", Vilallonga agregó: "No podemos vivir de espaldas a un futuro multirracial en esta ciudad. No puede haber fronteras para detener una emigración establecida sobre bases económicas. Por ello", añadió, "hay que contar con las organizaciones no gubernamentales, que son una garantía contra la xenofobia y otras formas de autoritarismo y apostar con ellas por el desarrollo de los países pobres. Estoy segura de que si Fernando Morán sale elegido alcalde de Madrid asistiremos a un renacimiento de la vida cultural y social madrileña", concluyó Vilallonga.

Por su parte Matilde Fernández, candidata y ex ministra de Asuntos Sociales, destacó el papel creador de conciencia y de sensibilidad social de las organizaciones no gubernamentales, en su combate contra el malestar social. "El proceso de bienestar social quedó paralizado durante esta década triste, aburrida y perdida de Gobierno municipal del PP".

Matilde Fernández dijo luego que en los 21 distritos municipales madrileños, donde hay siete pisos de acogida de mujeres maltratadas dependientes del Ayuntamiento de Madrid, "la gestión ha sido entregada a una Fundación de la compañía eléctrica Iberdrola". Refirió luego que de los trabajadores que el Ayuntamiento dedica a fines sociales "únicamente 1.002 son servidores públicos (funcionarios), mientras que 2.850 son trabajadores contratados y 1.200 son voluntarios u objetores de conciencia. Por cada servidor público", agregó, "hay cinco más proceden del campo privado o, en menor medida, del voluntariado". La ex ministra se mostró partidaria de ampliar la responsabilidad del sector público en estos cometidos sociales, al igual que en la ayuda a domicilio a las personas mayores y criticó al gobierno del PP por brindar una ayuda técnica, que no tienen en cuenta aspectos humanos.

Realizó una apuesta por la creación de Consejos Municipales, al modo de los existentes en los países escandinavos, donde se vean representadas todas las fuerzas sociales "vecinos, policía municipal, trabajadores sociales en la distribución de presupuestos y en la determinación de las prioridades de actuación".

Entre los asistentes, surgieron intervenciones que criticaron las dificultades que encuentran los gitanos para desarrollar una vida en paridad, al igual que la segregación de muchos residentes latinoamericanos que se consideran discriminados en el pleno ejercicio de los derechos que derivan de la doble nacionalidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de junio de 1999