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Maragall afirma que Pujol quiere suplantar a todos los alcaldes

Pasqual Maragall atacó ayer la concepción que Jordi Pujol tiene del papel de los alcaldes. Y, de rebote, la concepción del ejercicio de la presidencia del Gobierno catalán acreditada por la larga etapa de ejercicio del cargo. "Pujol hace ahora campaña como si fuera el alcalde de Cataluña, pero alcalde en un mal sentido", dijo el candidato socialista a la presidencia de la Generalitat. El ataque venía a propósito de que Pujol aparezca en la propaganda electoral radiofónica y televisiva de Convergència i Unió (CiU), después de los candidatos a alcalde. Maragall dijo esto en una visita electoral a Mollet del Vallès, en la que recorrió un mercado al aire libre en compañía de la alcaldesa, Montserrat Tura, quien aspira a la reelección. La práctica desarrollada por CiU durante los 19 años que lleva gobernando desde la Generalitat se caracteriza, según Maragall, entre otras cosas, por "eliminar en todo lo que puede el poder de los ayuntamientos". Es una consecuencia, explicó, "de la visión distorsionada de las cosas que tienen los nacionalistas". Y que, por lo que se refiere a los ayuntamientos, consiste en valorarlos no por su sus capacidades, sino por mantenerlos en un cierto grado de debilidad frente a la Administración autonómica. Maragall sostiene que en los años de implantación de la Generalitat, tras las primeras elecciones autonómicas podía ser comprensible que Pujol quisiera reafirmar a la Administración autonómica, pero ahora, tras 19 años, esta orientación se ha convertido en una política destinada a reducir al máximo posible la capacidad de los ayuntamientos. En contra de lo que preconiza Pujol, Maragall propone que los ayuntamientos pasen a gestionar algunos de los servicios que actualmente presta la Administración autonómica, por lo menos en los municipios más poblados. Se trata de los servicios relacionados con la promoción de viviendas, las políticas activas para creación de empleo, la enseñanza preescolar, primaria, y, con carácter optativo, también la secundaria. "Esto es lo que convertirá a los alcaldes en los interlocutores para los problemas de la juventud", afirmó. El candidato socialista a la presidencia de la Generalitat, quien se deshizo en elogios al hablar sobre la gestión de la alcaldesa de Mollet, dijo que es sobre estas cuestiones, y sobre el balance de los equipos de gobierno de cada localidad, sobre lo que debe versar la presente campaña electoral. "Y no sobre las batallas de recelos en que nos quieren meter los nacionalistas", agregó. En el mercado de Mollet se comprobó que Maragall es un político muy conocido y apreciado. Distribuyó prospectos de propaganda de la candidatura local del PSC y, luego, vaticinó que en estas elecciones la izquierda catalana "está en camino de reafirmar su predominio, tranquilamente, pero rotundamente". Por lo que respecta a Barcelona, la ciudad de la que fue alcalde, dijo que si algún problema tiene su sucesor, Joan Clos, "es que no tiene rival".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de junio de 1999