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Dos europas frente a frente

Dos Europas: la de la cohesión frente a la de los mercaderes. Nada volverá a ser lo mismo a partir del primer debate ideológico entre los candidatos al Parlamento Europeo, que polarizó las posturas entre los defensores de la Europa social -Raimon Obiols (PSOE) y Antoni Gutierrez (IC-V)- y los unívocos de la unión monetaria -Aleix Vidal-Quadras (PP) y Pere Esteve (CiU)-. En el mismo debate, celebrado ayer en COM Ràdio bajo el púlpito del moderador Josep Cuní, también tomaron parte Miquel Mayol (ERC) y Xavier Bosch (PI), ambos escasamente definidos a lo largo de todo el debate. Mayol, autoproclamado "progresista social", pero integrante de la alianza que se materializará en Estrasburgo, cuando los republicanos -coaligados contra natura con el democristiano PNV- se encuadren en el grupo parlamentario del PP Europeo. Raimon Obiols acusó a CiU de practicar una política "lamentable", al situar el euro en el corazón de Cataluña en una campaña publicitaria, olvidando las política sociales, la historia, la cultura y las personas. El candidato socialista, en permanente búsqueda de una dialéctica bipolar, señaló a CiU para ejemplificar a aquellos que defienden el euro sin analizar otros aspectos de carácter social y están dispuestos a convertir al continente en un " supermercado". En la misma línea que esta argumentación, se sucedieron las aseveraciones de Antoni Gutiérrez, un político aureolado por su propia leyenda: "El euro no puede estar en el bolsillo, más que en el corazón, si quiere ser un instrumento de la política social". Obiols apoyó de nuevo sus argumentos en la mancha de aceite socialista que recorre Europa. No reparó en gastos a la hora de lanzar autocomplacientes loas a la socialdemocracia y el laborismo que gobiernan en 13 de los 15 Estados europeos y le sobró resuello para glosar a Tony Blair, Lionel Jospin, Jacques Delors, Massimo D"Alema y Gerhard Schröder en tanto que líderes levitantes. Frente a este grupo de gobernantes de la izquierda transgénica, se sitúan hombres como el tristísimo José María Aznar y el magnate Silvio Berlusconi, quien, además de ser un político de derechas, es el patrón de Fininvest y el dueño absoluto del AC Milan, la squadra rossonera que hizo historia laminando al Barca de Cruyff en la final de Atenas. Esteve calificó de "demagógica" la acusación de Obiols y resaltó la importancia del euro: "Los que creemos en Europa tenemos que coger sus elementos más fuertes y ponerlos como emblema de dónde queremos llegar a ser en los ámbitos político y social". Vidal-Quadras, en otro tiempo polemista de postín en los circos autonómicos, tomó ayer su auténtica alternativa en estas europeas. Primero dijo que el pensamiento de los defensores de la Europa de la cohesión es "arcaico y antiguo"; después apostilló que "cuando las fronteras son traspasadas por las mercancías, no son traspasadas por los cañones". En otro momento del debate radiofónico, el candidato nacionalista, Pere Esteve, defendió las ventajas de pertenecer a una fuerza política de minoría altamente cualificada en el marco de la política española. "CiU ha colaborado en España tanto con el PP como con el PSOE, y esto es un motivo de orgullo que no tiene que estigmatizarnos, como tampoco es negativo en ningún sentido el hecho de que IC-V haya pactado en un ayuntamiento con el PP", señaló Esteve. Por su parte, Vidal-Quadras restó importancia a estas diferencias explicando que, al llegar al Parlamento Europeo, "la perspectiva cambia y supera las contradicciones de los partidos en el Estado". Esta lección de tolerante europeísmo por parte del conservador contrasta con la postura de su jefa de filas, la contumaz Loyola de Palacios, convencida de que su misión en Estrasburgo consistirá en defender los intereses de la patria española. La jornada electoral de ayer en Barcelona despejó algunas dudas sobre el entendimiento de las izquierdas. El acercamiento se registró en dos secuencias, una de mañana y otra de tarde, en las que no faltaron destellos de nostalgia socialcomunista. Hacía muchos años que Obiols no estaba tan cerca de los argumentos del mismísimo Guti, el histórico dirigente cuya presencia imprime siempre un carácter de rigor. El bolo de la tarde -varias horas después del coloquio de COM Ràdio- fue un encuentro no estrictamente electoralista celebrado en el Centro Internacional de Documentación de Barcelona (Cidob), ante las organizaciones no gubernamentales (ONG). Los representantes de estas instituciones civiles recibieron con escepticismo las promesas sobre cooperación lanzadas por los portavoces de la Europa social: Obiols y Gutiérrez, una inesperada comunión, casi rozando el éxtasis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de junio de 1999