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El pintor malagueño Francisco Peinado será académico de Bellas Artes de San Telmo

A sus 58 años, el pintor malagueño Francisco Peinado -genial, irreverente, ingobernable- reconoce que no sabe muy bien qué pinta un tipo como él en la Academia de Bellas Artes de San Telmo. Sin embargo, ha aceptado el ofrecimiento que desde hace tiempo le viene haciendo el presidente de la centenaria institución malagueña, el poeta y abogado Alfonso Canales. Será este jueves, en la capilla del Palacio Episcopal, cuando Peinado se pondrá socialmente solemne al menos una vez en su vida. "Me han dicho que puedo ir cuando me dé la grandísima gana y, como además no tengo que hablar, pues acepto", asume el Premio Andalucía de Artes Plásticas. Peinado erá el primer académico que no pronuncie discurso de ingreso. En su lugar donará un cuadro que en algún día acabará colgado en el Museo de Bellas Artes Málaga cuando al fin la pinacoteca halle ubicación. "Es que yo no soy orador, yo no se hablar, sólo sé pintar y ese es mi discurso", dice. Sin embargo sí recibirá contestación oral a su discurso plástico. El encargado de responderle será el abogado, escritor y pintor José Manuel Cabra de Luna, quien hasta ahora suponía la más reciente incorporación a una institución que pretende renovarse en los últimos tiempos. Peinado, con una fama de polemista bien ganada a pulso -no habla, pero cuando se lanza, arde Troya- considera ahora que la academia está cambiando y que al cabo refleja "lo que es la ciudad, donde ahora hay galerías de arte, gente nueva con ganas y necesidad de un proyecto más cosmopolita". Con dos exposiciónes inmediatas en Málaga -una de grabados en el museo del Grabado de Marbella y otra colectiva en la galería Marín Galy de Málaga- y otra de enorme nivel junto a Broto, Zush, Rafóls-Casamada y Sicilia en el Museo de Arte Contemporáneo de México el próximo octubre, Peinado considera que sólo le queda por ganar "el Premio Nacional de Artes Plásticas". Genio y figura, Peinado considera que "el nivel poético de la academia es muy bueno, y el de pintores, bueno..., pero ahora conmigo la cosa va a mejorar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de mayo de 1999