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Asociaciones de Lavapiés quieren gestionar el futuro centro social

Veinte asociaciones vecinales, de inmigrantes y de trabajo social con menores han propuesto al Ayuntamiento de Madrid hacerse cargo de las actividades del futuro centro social del barrio, proyectado en el Casino de la Reina. Entre sus planes figuran las clases de apoyo escolar para niños de familias empobrecidas, los cursos de formación para que los parados puedan emplearse en la rehabilitación del vecindario, así como la puesta en marcha de una radio local y de un club juvenil de tiempo libre.

La propuesta parte de asociaciones vecinales como La Corrala; de agrupaciones de inmigrantes marroquíes y senegaleses como AISE, AMAL y AEME; de los okupas de El Laboratorio; de asociaciones de trabajo social con menores y trabajadores extranjeros como Paideia, Madrid Puerta Abierta y Xenofilia y de la APA del colegio Emilia Pardo Bazán. Todas ellas integran la red de colectivos de Lavapiés.El espacio sobre el que estos grupos quieren actuar es el formado por el antiguo Casino de la Reina y varios pabellones adyacentes, junto a la glorieta de Embajadores. En el edificio, el gobierno municipal tiene previsto habilitar, además del citado centro social, un centro de día para ancianos.

Eduardo Gutierréz, de La Corrala, explica que el objetivo es involucrar a la mayor parte de grupos del barrio en la marcha del centro "para que sea un lugar vivo y no uno de esos recintos, como hay alguno en la zona, que la gente no usa". "Hay precedentes de centros gestionados por asociaciones y nos parece eso mejor que ceder las riendas a una empresa privada que no sabe nada del barrio", añade. Por ahora no han recibido ninguna respuesta municipal.

Buena parte de los proyectos planteados por la red tienen como destinatarios a los niños y jóvenes del barrio, muchos de ellos de familias inmigrantes y autóctonas con numerosos problemas sociales. A ellos van dirigidas propuestas como las clases de apoyo escolar, los cursos de formación en materias no lectivas como los idiomas, la informática o los audiovisuales y la creación de un club juvenil.

Para los adolescentes, que pasan mucho tiempo deambulando por la calle, se plantea la puesta en marcha de una escuela-taller especializada en la restauración de muebles. También se propone aprovechar las numerosas obras que traerá la actual rehabilitación del barrio para favorecer el empleo de la zona para formar a parados en oficios relacionados con la construcción. Con el objetivo de ofrecer alternativas a los más jóvenes se plantea la puesta en marcha de un taller de producción audiovisual (música y vídeo) que podría funcionar también como local de ensayos.

Pensando en los desempleados se propone la creación de una bolsa de trabajo y de grupos de autoayuda en el que buscar soluciones a los problemas de cada parado. Otro de los proyectos es la creación de una bolsa de vivienda a la que puedan recurrir aquellas personas de la zona que tengan problemas de alojamiento. Desde ella se buscarían soluciones a cada caso en contacto con las instituciones.

Aunque no se plantean participar en su gestión, estas entidades recalcan también la necesidad de habilitar una escuela infantil en el futuro centro ya que el barrio carece de ellas.

Punto de información para inmigrantes

Buena parte de las propuestas de las asociaciones para el futuro centro social tienen como destinatarios los numerosos inmigrantes que viven en la zona. Así, plantean la necesidad de poner en marcha clases de español y también de árabe para que los hijos de magrebíes no olviden su cultura de origen.Otra de las ideas es habilitar en el recinto del Casino de la Reina un punto de información donde los trabajadores extranjeros puedan conocer los recursos sociales existentes. Contaría también con un servicio de intérpretes en árabe y francés.

Se pretende asimismo recuperar una actividad que ya se realizó varias veces en la asociación de vecinos de La Corrala: los desayunos entre mujeres inmigrantes y autóctonas para conocerse unas a otras.

También se proyecta abrir un centro juvenil dirigido de forma especial a los inmigrantes de ocho a 25 años de edad.

Para llevar las riendas del centro, estas entidades plantean la creación de diferentes comisiones dedicadas a la gestión del día a día, a la planificación de actividades, al control de los fondos y a la coordinación con las instituciones.

Proponen la creación de cooperativas que asuman los diversos aspectos del local (atención al público, limpieza, mantenimiento...). Las asociaciones del barrio podrían utilizar los locales para reunirse, ya que algunas de ellas carecen de una sede adecuada.

El Ayuntamiento de Madrid dispone de 900 millones para la puesta en marcha de este centro social del Casino.

En Madrid existe ya un centro social gestionado por una asociación de vecinos en la Cornisa de Orcasitas (Usera). Se trata de un edificio construido por la Comunidad en la remodelación del barrio.

También el centro cultural de Palomeras Bajas (Puente de Vallecas), otro edificio de la remodelación que fue inaugurado hace un mes tras años de parón, tiene un sistema de cogestión vecinal en la organización de actividades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de mayo de 1999

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