Un 25% de los acogimientos es de menores enfermos o con problemas
Un 20% o un 25% de los acogimientos familiares de niños desamparados que se registran cada año en Madrid son "especiales". Se denominan así porque en ellos se proporciona un hogar a niños desamparados tutelados por las instituciones que tienen grandes dificultades para conseguirlo. Muchos son adolescentes que arrastran los problemas sufridos en sus familias biológicas, otros son chavales enfermos crónicos o discapacitados, con dolencias que van desde el sida al síndrome de Down, y hay también grupos de varios hermanos.Éstos fueron los datos aportados ayer por la consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Rosa Posada, durante la presentación de una campaña del Gobierno regional para fomentar este tipo de acogimientos especiales que se realizan desde 1991.
"La captación de familias dispuestas a ofrecer su hogar a niños de características especiales sigue siendo un verdadero reto, pero sabemos que existen", afirmó Posada.
El acogimiento es una figura diferente a la adopción. En ella la tutela del niño la mantienen las instituciones aunque de su cuidado se encarguen los padres acogedores. Además, salvo en el acogimiento preadoptivo, tiene un carácter temporal y, pasado un periodo, el chaval puede que regrese con su familia biológica.


























































