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El poema que Borges nunca escribió

Una poetisa norteamericana es la autora de unos versos falsamente atribuidos al insigne argentino

El siguiente poema ha sido inscrito hasta en camisetas y tazas de porcelana; algunos lectores de Jorge Luis Borges, como Alfonso Guerra, ex vicepresidente del Gobierno, lo han reproducido en su última felicitación navideña, aunque se cubrió las espaldas sobre la autoría del mismo atribuyéndoselo a un "anónimo borgiano". E incluso un anuncio de una compañía de seguros que se ve estos días en televisión parafrasea su comienzo:

"Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido; de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares a donde nunca he ido, comería más helados y más habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios (...)".

Pero también el anuncio en cuestión omite referirse al autor, que, según la creencia de la calle, sería Borges. Craso error, porque la verdadera autora del apócrifo es una desconocida poetisa norteamericana llamada Nadine Stair, que lo publicó en 1978, ocho años antes de que Borges muriera, en Ginebra, a los 86 años.

La bola de nieve había comenzado a rodar en 1983. Aquel año, el escritor de best seliers Leo Buscaglia reproduce el citado poema en su libro Living, loving & learning. Se lo atribuía a un hombre que sabía que iba a morir. En 1986, el estadounidense Harold Kushner, autor de libros como ¿Quién necesita a Dios?, publica Cuando nada te basta, cómo dar sentido a tu vida, libro de la editorial Emecé en cuya página 162 se lee: "Recuerdo haber leído un reportaje sobre una mujer de los montes de Kentucky, en el cual se le pedía que pasara revista a su vida y reflexionara sobre todo lo que había aprendido. Con el típico toque de nostalgia que tiñe toda evolución del pasado, la anciana respondió: 'Si pudiera vivir nuevamente mi vida (. . .) He sido de esas que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas".

Después de muerto Borges, la revista argentina Uno Mismo, especializada en psicología, publicó el poema bajo el título Instantes y se lo atribuyó al poeta argentino. María Kodama, viuda del escritor, consiguió que Uno Mismo rectificara y que el Ministerio de Cultura y Educación publicara una gacetilla donde se aclarase quién fue la autora del poema. Pero en eso tardó ocho años. Nadie sabía al principio de dónde procedían aquellas palabras.

"Tardé demasiado tiempo en descubrir que ese poema fue publicado originariamente en inglés", afirma Kodama. Cuando consiguió reparar el entuerto, poema se había expandido a base de fotocopias por los institutos universidades de medio mundo.

El año pasado, en la librería de Alfonso Guerra en Sevilla, una mujer próxima al ex vicepresidente le confesó a María Kodama su admiración por esos versos, su identificación con el contenido. A lo cual, Kodama contestó: "Si Borges hubiera escrito eso yo habría dejado de estar enamorada de él en ese momento".

"El poema, sin ningún valor literario", ha escrito Kodama, "desvirtúa el mensaje de la obra de Borges. Amparándose en una firma famosa, se intenta transmitir un sentido de la vida completamente materialista, sin ninguna busca de perfección espiritual ni inquietud intelectual".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de mayo de 1999