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El Parlamento Europeo ratifica el acuerdo de la cumbre de Berlín sobre la Agenda 2000

El Parlamento Europeo consagró ayer los acuerdos sobre la Agenda 2000 alcanzados por los jefes de Estado y de Gobierno de los Quince a finales de marzo en la cumbre de Berlín. La ratificación, con 110 votos en contra, entre los que estaban los de los eurodiputados del PSOE, estuvo precedida por la incertidumbre, ya que hace unas semanas el Parlamento amenazó, a través de su Comisión de Presupuestos, con exigir su revisión al alza. La cabeza de lista del PP para las elecciones europeas, Loyola de Palacio, metida ya en harina electoral, aprovechó para atacar al PSOE por su voto en contra.

El Parlamento Europeo cumplió ayer una de sus más rancias divisas: amagar y no dar. El Pleno de la Cámara ratificó los acuerdos sobre la financiación hasta el 2006 de la UE y disipó cualquier posibilidad de revisión al alza. Tuvo 281 votos a favor, 110 en contra y 63 abstenciones. Entre los votos negativos están los del PSOE, los conservadores británicos, el grupo gaullista francés, los eurodiputados belgas y holandeses y la extrema derecha. Es decir, gran parte de los grupos de oposición de países importantes de la UE.Los eurodiputados aprobaron una enmienda de última hora que da luz verde al Acuerdo Interinstitucional y, dentro de él, a las Perspectivas Financieras pactadas en Berlín, abortando así la iniciativa de los expertos. El Acuerdo prevé un techo de gasto para la UE del 1,27% del PIB hasta el 2006, lo que supone unos recursos de más de 700.000 millones de euros (116,5 billones de pesetas).

La decisión del Pleno de la Eurocámara no es una gran sorpresa. El Parlamento no ha hecho más que cumplir la tradición de que sus amenazas, especialmente cuando se dirigen contra el Consejo de Ministros, acaban cayendo en saco roto. La ratificación de la Agenda 2000 no ha sido una excepción.

La marcha atrás de la Eurocámara empezó a fraguarse a final de abril en Luxemburgo, cuando Parlamento, Consejo y Comisión alcanzaron un acuerdo para no denunciar el llamado Acuerdo Interinstitucional, que permite poner en práctica de forma pactada las Perspectivas Financieras aprobadas por los Estados miembros. Ese acuerdo puso en cuarentena la propuesta inicial aprobada por la Comisión de Presupuestos, que proponía denunciar el Acuerdo Interinstitucional para revisar al alza las cifras de la Agenda 2000 pactadas por los Quince en Berlín.

"Menos Europa" Tras el acuerdo entre las tres instituciones y la presión de los Gobiernos nacionales, la citada Comisión dio el lunes marcha atrás y defendió que la Agenda 2000 quedara tal y como estaba. El pleno dio luz verde ayer a esa nueva posición y el Parlamento ha dado ya su bendición definitiva a la reforma de las finanzas de la UE para los próximos años. Se da la paradoja de que la enmienda introducida por la Comisión de Presupuestos ha provocado que su ponente, el socialista español Joan Colom, votara ayer en contra de su propio informe.

Colom criticó en el Pleno del Parlamento el acuerdo de Berlín. "En mi opinión, en Berlín nuestros gobiernos fueron cada uno a ver qué había de lo suyo, y pocos, si alguno, a ver qué había de lo de todos, es decir, de lo de Europa. Es un paso atrás en la construcción europea", declaró.

"Yo quiero un acuerdo, pero no cualquier acuerdo. No hay dinero para políticas esenciales. Cuando entraron España y Portugal, este Parlamento hizo saltar los techos de los aumentos presupuestarios, pero a los candidatos del este y centro les ofrece cuatro cuartos y les anunciamos que les daremos de comer aparte", sentenció Colom. "Yo quiero más Europa, no menos. Con estas cifras no podemos tener más Europa y, en consecuencia, no puedo personalmente apoyar estas Perspectivas Financieras", concluyó.

Los eurodiputados socialistas no dieron ayer ninguna explicación colectiva de su posición contraria al Acuerdo de Berlín, a la espera de que lo hiciera anoche en Madrid la plana mayor del partido. Sí reaccionaron los populares, que hicieron pública su "satisfacción" por un acuerdo que "permitirá aumentar significativamente" las ayudas que recibirá España procedentes de la UE hasta el año 2006.

Críticas al PSOE

El PP criticó el voto negativo del PSOE. "Resulta particularmente escandaloso su rechazo a los logros conseguidos en el ámbito agrario en nuestro país, tales el incremento de la cuota láctea, el reajuste de los rendimientos históricos para cereales o la OCM del vino", señala una nota hecha pública ayer por los eurodiputados populares en Estrasburgo.La ex ministra de Agricultura y actual cabeza de lista del PP para las elecciones al Parlamento Europeo, Loyola de Palacio, se sumó a estas críticas y aprovechó la decisión de los socialistas españoles de votar en contra para calentar la campaña electoral. De Palacio lamentó el voto de los socialistas y lo achacó a un interés "puramente partidista y electoralista", informa Carlos E. Cué.

De Palacio, una de las grandes valedoras de este acuerdo, quiso expresar ayer "su tristeza" por la postura socialista, y remarcó la incongruencia que, para ella, supone ese voto basándose en que los diputados del PSOE se encontraron votando junto a los conservadores británicos. Considera inexplicable que hayan votado en contra de un acuerdo que ella ve como "tremendamente positivo" para España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 1999

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