Una avería del 'tren de la fresa' deja en medio del campo a 300 viajeros

El tren de la fresa, una de las pocas locomotoras de vapor turísticas que aún funcionan en España, dejó de rodar ayer durante dos horas. Una avería en la locomotora motivó que sus cuatro vagones de madera y los 300 pasajeros que iban en él se quedaran en medio del campo.La avería se produjo sobre las seis de la tarde, antes de llegar a Ciempozuelos. De repente, la locomotora dejó de funcionar y el tren se paró, según explicó Aarón Benoliel, uno de los pasajeros.
Renfe mandó una máquina que arrastró el convoy hasta la estación del término de Ciempozuelos. Aquí se ofreció a los pasajeros volver a Atocha en cercanías. La mayoría se negó. Por ello tuvieron que esperar cerca de otra hora para que llegara otra máquina que fuera capaz de llevarles hasta su destino en Aranjuez.
El tren de la fresa pertenece al Museo Nacional del Ferrocarril. El precio del billete (3.250 pesetas) incluye una visita al casco histórico de Aranjuez.


























































