El Gobierno tiene pistas del atentado de los gendarmes en Córcega

El capitán de la Gendarmería, Norbert Ambrosse, presunto autor del incendio que destruyó el restaurante Chez Francis de Ajaccio (Córcega) no acudió al hospital Rangueil de Toulouse para curarse de sus graves quemaduras hasta el miércoles pasado, 36 horas después de los hechos. El herido se negó a identificarse y ocultó su condición de gendarme, según ha indicado la dirección del centro hospitalario.

La Dirección General de la Gendarmería Nacional ha informado, por su parte, que el coronel Henri Mazères, el comandante de ese cuerpo en Córcega, se entrevistó en dos ocasiones con sus máximos jefes en París, en fechas posteriores al incendio. La existencia de esos contactos alimenta la posibilidad de que la justicia y el Gobierno lleguen a conocer las circunstancias y, sobre todo, los móviles que llevaron a estos gendarmes de una unidad de élite a atentar contra el establecimiento. Procesado y detenido por complicidad en el incendio, Mazère ha dado versiones contrapuestas a la Fiscalía y a los propios gendarmes, si bien niega haber ordenado el atentado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0029, 29 de abril de 1999.

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