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Un testigo niega las fiducias a favor de Conde y Romaní en Euman

El contable de la empresa Euman hasta 1995, Jesús Martín, negó ayer que en dicha sociedad, presunta tapadera de Mario Conde, Mariano Gómez de Liaño y otros, se confeccionaran cartas de fiducia por las cuales el ex banquero sería uno de los propietarios reales de la misma. Martín dijo que participó en una reunión, en 1995, entre el abogado José Ramón Rigal, que desveló las presuntas fiducias, y el presunto testaferro Eugenio Martínez Jiménez, en la que éste último negó la existencia de las cartas.

Rigal, precisamente, había declarado que en 1995, en una reunión que mantuvo en la sede de Euman (sociedad que realizó presuntos beneficios ilícitos con Banesto), en la madrileña calle de Fernando el Santo, le preguntó a Eugenio Martínez Jiménez por las citadas cartas y que éste le dijo que no conservaba copias. En esas cartas, siempre según Rigal, se distribuían las participaciones de Euman entre Mariano Gómez de Liaño, Martínez Jiménez, Conde, Romaní y otra persona. Rigal señaló, al declarar como testigo en el juicio oral, que el contable Jesús Martín entraba y salía mientras se desarrolló la reunión.Martín declaró ayer a propuesta de la defensa de Martínez Jiménez. Según dijo, participó en la citada reunión y, si bien recordaba que Rigal preguntó a Martínez Jiménez por las cartas de fiducia, éste último negó su existencia. El contable de Euman explicó que las relaciones entre la sociedad Doña Ascensión, para la cual también trabajó en temas de contabilidad, y Euman fueron sólo de tesorería. A preguntas del fiscal Javier Sánchez Junco, el testigo señaló que la única vinculación existente entre ambas eran los "movimientos de tesorería". En cierto momento del interrrogatorio del fiscal, Martín explicó que esas relaciones debían entenderse en el marco de una amistad. "Es como si vas a pedir dinero a un amigo. Te dejan el dinero y más tarde se lo devuelves sin pagar intereses", ejemplificó. Y se preguntó: "¿Por qué tiene que haber una razón?".

El testigo también dijo desconocer la existencia de un contrato de opción por el cual Mariano Gómez de Liaño y su socio de la época, Andrés Muñoz, podían comprar participaciones en Euman.

Según había declarado la abogada Isabel Martínez de Salas, fue ella misma quien lo confeccionó. José María Olarreaga Lasarte, ex director general de Banesto, primo del ex consejero delegado, el acusado Enrique Lasarte, explicó, por su parte, que la partida de créditos dudosos detectados por valor de 23.000 millones de pesetas correspondía a deudores que pagan después de "apretarles un poco". Negó que existieran instrucciones para ocultar créditos morosos.

Explicó que no hubo tratamiento especial para el grupo Euman-Valyser, aunque admitió, al preguntársele por un crédito del Banco de Vitoria, que podía ocurrir que una operación de crédito se concedía primero y que más tarde era aprobada formalmente por la comisión ejecutiva del banco.

Ana María Villa, que trabajó como secretaria en la sociedad Euman, declaró ayer que nunca había recibido llamadas de Mario Conde en la sede de Fernando el Santo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de marzo de 1999

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