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El supervisor internacional para Brcko dice que la ciudad "puede volver a vivir"

El supervisor de la comunidad internacional para Brcko, el diplomático de Estados Unidos Robert Farrand, ha declarado a EL PAÍS que el reciente laudo arbitral sobre la disputada ciudad de Bosnia-Herzegovina era la única solución posible, y afirma con seguridad: "Brcko puede volver a vivir". Políticos radicales serbobosnios critican el laudo y han convocado hoy a manifestaciones en toda la República Srpska (RS, de los serbios).

Fanático del trabajo, el embajador Farrand recibió al enviado de este periódico el sábado por la tarde en su oficina de Brcko. Todavía le esperaba una reunión por la noche, una reunión con la policía multiétnica: las parejas de policías serbios y bosnios que patrullan las calles de esa ciudad. En la mañana de ayer, este veterano diplomático, padre de cinco hijos, asistió a misa en la iglesia católica, que abre sus puertas sólo dos días por semana.Las diferentes comunidades que habitaban Brcko antes de la guerra han desaparecido, esparcidas por la guerra. Según el último censo de 1991, entonces vivía en el núcleo urbano de Brcko sólo un 20% de serbios. Hoy se estima que un 97,5% de la población es serbia, de la que un 75% es también víctima de la guerra, procedente de Bosnia-Herzegovina y Croacia. A la crítica del destituido presidente de la RS, el ultranacionalista Nikola Poplasen, de que el laudo sobre Brcko crea una tercera entidad en Bosnia-Herzegovina, además de la RS y la Federación Croatomusulmana, replica Farrand: "Me pregunto si Poplasen se ha tomado tiempo para leer la decisión tomada. Una de las dificultades que encuentro en la última semana es que un número de gente criticaba la decisión o decía que la decisión provocaba ésos u otros problemas, y, cuando subrayamos las frases exactas en la decisión que afirman lo contrario, ellos no tenían nada que objetar, porque no la han leído, sino que sólo habían escuchado lo que otros decían. El distrito de Brcko no va a ser la tercera entidad. El territorio de distrito pertenecerá a los dos entidades: a la República Srpska y a la Federación. Las dos entidades serán involucradas en el territorio de la jurisdicción. La decisión lo expresa claramente".

Un lugar tranquilo

Farrand no cree que la decisión de la comunidad internacional haya convertido Brcko en un foco permanente de conflicto: "Yo lo veo como el fin del conflicto permanente. Ésta es la última palabra. Brcko es una ciudad tranquila. Vaya a conducir por la ciudad, vaya a los restaurantes y dígame si esta ciudad está en conflicto. Pienso que, con el tiempo, la gente entenderá que esta decisión ha sido muy beneficiosa para ellos".Los radicales serbobosnios se manifestaron días atrás contra el laudo sobre Brcko y para hoy han convocado a nuevas manifestaciones. A Farrand no parece preocuparle esto: "En los últimos siete días hemos tenido cuatro manifestaciones, en las que participaron 200 personas como máximo. La edad media era sobre los 70. Se trataba de personas mayores y la gente que pasaba al lado suyo los ignoraba". Está convencido Farrand de que el laudo arbitral, en esa forma de asignar Brcko a las dos entidades bajo supervisión internacional, "es la única manera para resolver ese problema". El supervisor internacional considera que la resolución "ha encontrado la resistencia de los políticos, porque los duros no quieren que esa decisión tenga éxito, más que ello, quieren que nada tenga éxito". No obstante, se muestra optimista: "Yo veo un buen futuro para Brcko. Nos costará un poco de tiempo, pero creo que esta decisión nos da la posibilidad de atraer inversores. La gente vendrá a invertir su dinero. Tenemos 23 instalaciones fabriles que ahora están operando con menos del 10% de capacidad. La tecnología tiene que ser mejorada, la gestión tiene que ser mejorada, Se necesita dinero para retornar a la posición anterior a la guerra".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de marzo de 1999

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