Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un español en la cumbre del tenis

Carles Moyà gana a Kuerten en Indian Wells y se coloca como 'número uno' al superar la puntuación de Pete Sampras

Indian Wells / Barcelona

Carles Moyà se tomó con calma el día más importante de su vida. Consciente de lo mucho que se jugaba saltó a la pista buscando fundamentalmente tranquilidad y, al menos aparentemente, la encontró. Se enfrentó en el torneo de Indian Wells (EE UU) a Gustavo Kuerten, 22º mundial, un jugador brasileño al que nunca había ganado en cuatro enfrentamientos, pero eso no pareció perturbarle. Sereno, sin prisas, con la calma propia de los isleños, el mallorquín de 22 años fue desgranando el partido hasta que lo acabó ganando. Sólo después permitió que saliera a la luz todo lo que había estado pasando. Moyà ganó a Kuerten por 6-3, 1-6 y 6-1 en 1.26 horas y se clasificó para la final. Pero más que eso, lo que logró Moyà fue convertirse en el primer español de la historia que alcanza el número uno mundial. "Creo que es el mejor momento de mi vida", afinó a expresar a través de los altavoces de la pista, tras recibir todo tipo de felicitaciones. "Siempre creí que ganar un Grand Slam era lo máximo que podía ocurrirte. Pero esto lo ha superado. Había muchos jugadores que querían desbancar a Pete Sampras. Había presión. Y para mí era la única oportunidad, puesto que el próximo mes deberé defender muchos puntos. Y ya lo he conseguido".Fue un momento realmente emotivo para él, poco acostumbrado a demostrar sus emociones. Le delató el hecho de que, antes que cualquier otra cosa, lo primero que hizo cuando acabó el encuentro fue atravesar la pista y abrazarse a Josep Perlas, su entrenador, y a Luis Miguel Morales, su preparador físico. Después, los tres cogidos de la mano saltaron conjuntamente varias veces para demostrar su alegría, en un acto estudiado y reservado para las grandes ocasiones.

Moyà se convierte así en el decimoquinto jugador de la historia que logra acceder al liderato del tenis mundial, desde que se creó la clasificación de la ATP en 1973. Su nombre figura junto a los de Illie Nastase, John Newcombe, Jimmy Connors, Bjorn Borg, John McEnroe, Ivan Lendl, Mats Wilander, Boris Becker, Jim Courier, Pete Sampras, Andre Agassi, Thomas Muster y el chileno Marcelo Ríos. Será el único español de esta restringida lista. Manuel Orantes y Àlex Corretja son quienes más se acercaron a ella. Los dos fueron números dos. Orantes lo consiguió en agosto de 1973. Corretja dejó escapar la ocasión de traspasar esa barrera el pasado enero (en el Open de Australia) y esta misma semana en Indian Wells.

El ex tenista australiano John Newcombe fue el encargado de dar al mallorquín la bienvenida al selecto grupo de los números uno. "Los Grand Slam van a ser algo habitual en tu camino", le dijo. "Ya ganaste el año pasado en Roland Garros y ahora ya eres el número uno. Los 13 restantes y yo mismo te felicitamos. Y recuerda: lleva la corona con honor".

Ayer se la ganó con honor. Como un gran jugador. Manteniendo la presión bajo control, atacando constantemente a Kuerten y buscando el punto en la mayor parte de sus golpes. Ganó la primera manga en 30 minutos, rompiendo todos los esquemas del brasileño, que apareció como un jugador inquieto, tenso y poco situado en la pista. Después cedió la segunda, tras descentrarse ostensiblemente cuando le pitaron una falta de pie en uno de sus servicios (3-1 para Kuerten). Pero cuando llegó el momento decisivo volvió a ser el Moyà de las grandes ocasiones, el campeón de Roland Garros y el finalista del Masters y del Open de Australia. Estuvo genial, tal y como corresponde a un número uno.

Moyà había derrotado al eslovaco Karol Kucera, 33º mundial, por un doble 6-4 en su camino hacia las semifinales. En ese partido anterior, Moyà también había logrado controlar sus nervios. Fue una disección con bisturí. El tenista mallorquín buscó los puntos débiles del eslovaco y los atacó de forma metódica, con premeditación y alevosía. El español sorprendió a todo el mundo por su frialdad en la pista y por la serenidad con que enfocó el encuentro.

Carles Moyà había sido derrotado una vez anteriormente por Kucera sobre tres enfrentamientos. Su balance con Kuerten -quien, como Moyà, también tiene en su haber el torneo de Roland Garros- era muy negativo hasta ayer. El brasileño le había ganado en las cuatro ocasiones en que jugaron, la última en la final del Mallorca Open que disputaron en la plaza de toros de Palma.

El número uno de los últimos años, Pete Sampras, ha ocupado ese lugar 262 semanas, y ha sido el mejor durante seis años.

En la final, Moyà se enfrentará al nortemamericano Chris Woodruff o el australiano Mark Philippoussis, que no habían concluído su partido al cierre de esta edición.

En la final femenina de ayer, la norteamericana Serena Williams ganó el primer título de su carrera, al derrotar a la alemana Steffi Graf por 6-3, 3-6 y 7-5.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de marzo de 1999