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ETB y la productora de "Maité" deberán pagar cinco millones a una actriz

El Juzgado de lo Social número 4 de San Sebastián ha condenado a ETB y a la productora Igeldo Telebista a pagar de forma solidaria 28.896 euros (4.370.838 pesetas) más un 10% en concepto de mora a la actriz cubana de la serie Maité Cari Rosa Llinas. El juez considera probado que la intérprete cobró por su trabajo en la serie muy por debajo de los mínimos que establece el convenio de actores en cuestión de salarios y dietas. La sentencia, que puede ser recurrida ante la sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, sienta precedente: es la primera vez que se reconoce en Euskadi la aplicabilidad del convenio estatal y supone un varapalo para las empresas del sector audiovisual, que incumplen la normativa frecuentemente en sus contrataciones. Hasta la fecha nadie había denunciado esta situación. La actriz cubana rubricó un contrato con la empresa Igeldo Telebista para realizar la continuación en formato de serie para la pequeña pantalla del largometraje Maité, que se prolongó a lo largo de 26 capítulos. Cari Rosa Llinas desconocía lo que establece la normativa española. Pero con el tiempo supo que se le estaba pagando por debajo de lo estipulado en el convenio colectivo que regula el trabajo en las empresas productoras de obras audiovisuales. Entonces, a través del sindicato Comisiones Obreras, cursó una demanda. Cari Rosa Llinas reclamaba 9.026.961 pesetas más el 10% de interés por mora. Recibirá 4.807.921 pesetas, pero está absolutamente "satisfecha" con la decisión judicial. Mercado pequeño La vista oral se celebró el pasado 21 de enero. ETB alegó entonces ante el tribunal su "falta de legitimación pasiva"; es decir, adujo que carecía de vínculo laboral alguno con la actriz. El juez viene ahora a contradecir la postura de Euskal Telebista. "Ostenta", dice en su sentencia, "la condición de empresario principal de la actora, pues, aunque no tenga ningún vínculo laboral directo con ella, sí es dueño de la obra principal en la que trabajó". Por eso el juez entiende, y se asienta para ello en el Estatuto de los Trabajadores, que ETB debe responder solidaria y conjuntamente del pago de ese dinero a la actriz. La demanda provocó la reacción de la Unión de Actores, que puso de relieve las limitaciones del mercado audiovisual vasco, pequeño y absolutamente dependiente de las producciones para ETB. Los presupuestos de las series son limitados, tal y como aparece reflejado en la sentencia. "El coste de cada capítulo es muy bajo, 4.000.000 de pesetas, mientras que en otras teleseries de otras cadenas pueden llegar a costar 40 millones". De hecho, Ángel Amigo, responsable de la productora y con quien ayer no pudo contactar este periódico, reconoció en su momento haber incumplido el convenio. Pero insistió en que su aplicación en Euskadi "implicaría la desaparición de la producción audiovisual".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de febrero de 1999