Cómo enfrentarse a la movida nocturna
"La alcaldesa de Sevilla se porta como si la ciudad sólo perteneciese a los adultos. Ha llegado a decir que le parece inmoral gastar dinero público en recoger la basura que genera la movida. Como los jóvenes mayoritariamente no pagan impuestos, no tienen derechos, no existen: como los inmigrantes, las prostitutas y las ratas". De este modo tan tajante expresa Pablo Morterero, ex presidente de la Comisión Permanente del Consejo de la Juventud, su rechazo a la posición de muchas alcaldías andaluzas en la cuestión de la movida. "El Ayuntamiento de Granada quiso enviar notificaciones a los padres de los chicos que consumiesen alcohol en la calle. Y eso es ilegal, atenta contra el derecho a la intimidad de los jóvenes. Se podría recurrir al Defensor del Pueblo". El Consejo de la Juventud tiene las ideas claras en lo que se refiere a la movida: no se trata de un conflicto generacional, sino de un problema de convivencia que pide un análisis profundo. "Los ayuntamientos no negocian soluciones a largo plazo, sino toman medidas represoras que no conducen a nada", concluye Morterero. Su sucesor, Juan Antonio de los Reyes, está de acuerdo. "Hacen falta respuestas integrales: más equipamientos urbanos, más espacios de ocio, más concienciación". Mientras, Celia Villalobos, alcaldesa de Málaga, se felicita porque "aquí la movida es más civilizada, y se puede compatibilizar el disfrute juvenil con el bienestar general". "No se puede olvidar que los jóvenes", sentencia, "están para divertirse".


























































