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Entrevista:

EUGENIO IBARZABAL CONSULTOR Y ESCRITOR "Antes que competir hay que colaborar"

Tenía una brillante carrera como periodista y asesor (fue secretario general del lehendakari, José Antonio Ardanza), pero Eugenio Ibarzabal abandonó estas labores para dedicarse de lleno a estudiar la cultura de la calidad y su aplicación en distintos ámbitos profesionales. Piensa bien y acertarás es su segundo libro, en el que ofrece a líderes de organizaciones algunos consejos basados en la autoobservación. Pregunta. ¿Piensa bien y acertarás, no es un título un tanto utópico? Respuesta. El libro es continuación del anterior, La pasión de mejorar, cuya idea argumental básica es "sea usted consciente de que actúa conforme ve", por lo que es muy importante descifrar desde qué prejuicios se hacen las observaciones, lo que llamamos paradigma. Por lo tanto, si se quiere cambiar habrá que transformar el paradigma. Y este libro ayuda a realizar este cambio. Cuando uno cambia de manera de pensar llega a varias conclusiones: descubre todo el mundo mental, maravilloso, pero que funciona por su cuenta; también descubre que para aprender hay que desocupar la mente. Piensa bien y acertarás viene a decir que un día tu mirada quita todo lo que no te interesa y empiezas a ver mejor. P. ¿En qué ámbitos se pueden aplicar las observaciones de su libro? R. Yo contestaría que en todos. Las primeras referencias en el trabajo de calidad que recibimos venían del mundo de la empresa, con lo que pensamos que en el ámbito educativo, donde íbamos a trabajar, tal vez no se pudiera conseguir nada al no existir un interés lucrativo en este ámbito. Pero, nos fuimos metiendo más y empezamos a descubrir el carácter profundamente humano que todo esto tenía, aplicable a todas las organizaciones y a todas las personas. P. ¿Pero qué aspectos son los que trata cuando una empresa le llama para mejorar la calidad de su trabajo? R. La cuestión fundamental son lo que llamamos los intangibles: el buen ambiente, la motivación, la comunicación entre los trabajadores, la transmisión de información entre compartimentos estancos, la generación de nuevas ideas,... Esto, a pesar de ser intangible, es lo sustancial. Y para trabajar en ello hay que ser un poco más humilde y reconocer que desde hace muchos años hay gente que ha actuado sobre estas ideas en todas las culturas. P. ¿De donde parte toda esta filosofía de la calidad que se explica en Piensa bien y acertarás? R. Desde Sócrates o Marco Aurelio hasta el mundo americano de la mejora, sin olvidar a Montaigne o al budismo, por señalar algunos hitos en el pensamiento de todos los tiempos. P. Su trabajo se ha realizado sobre todo en centros de enseñanza públicos. ¿En qué aspectos se percibe esa transformación cualitativa? R. En la acogida a los alumnos y a los profesores, en la mejora de las tutorías, en que los educadores y los estudiantes trabajan más conjuntados. P. En sus métodos, hay poco espacio para la competitividad interna. R. Antes que competir hay que colaborar. No por razones morales, sino por efectividad. El nudo gordiano de las organizaciones es la participación. En este sentido, el libro es básico, ya que es una introducción para líderes a la hora de dirigir organizaciones. Quienes lo conocen me suelen decir: "Yo trabajaré más o menos, pero esto es irreversible". P. ¿Se podría aplicar su libro al actual proceso de paz? R. De hecho ya se está aplicando. Para afrontar un proceso de mejora, una de las cosas fundamentales es intentar ver de otro modo. Si aquí ha habido un cambio en la forma de actuar (por ejemplo, en dejar de matar) ha sido como consecuencia de un cambio en la forma de ver.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de diciembre de 1998