VIOLENCIA EN EL FÚTBOL

Los Ultra Sur ocuparon localidades ante el Spartak para las que no tenían entrada

Los Ultra Sur ocuparon el miércoles en el partido contra el Spartak localidades para las que no habían sacado entradas. Fuentes policiales indicaron que los hinchas violentos compraron entradas de la zona del fondo sur, y que se agruparon en localidades que no eran las suyas (algunas de ellas costaban mucho más caras). Estos informantes reconocieron que la policía no hizo nada para evitarlo. "Nos sorprendieron", reconoce el delegado gubernativo, Ricardo Pardeiro, "Entraron todos juntos y no pudimos impedir que se reagruparan. Mucha gente de esa zona se echó a un lado por miedo".

Los Ultra Sur llegaron al Santiago Bernabéu una hora antes de que comenzara el partido. Lo hicieron en bloque y portando todos los símbolos habituales, entre ellos la bandera española preconstitucional. La policía asegura que se sorprendió al verles acceder al estadio por las puertas del fondo sur, cuyos asientos oscilan ahora entre 5.000 pesetas (los de la zona baja de la grada) y 8.000 (los de arriba). "Eran unos 100 y llevaban entradas de esa zona", explica Pardeiro "no puedo asegurar que todos la llevaran porque fue imposible comprobarlo". El delegado gubernativo en el Madrid añade que la policía siguió con especial atención la colocación de los seguidores violentos y se les controló con cámaras de vídeo durante el partido.El Real Madrid no cree que los Ultra Sur hayan cometido irregularidad alguna. Manuel Fernández Trigo, gerente madridista, explicó ayer: "No era un partido de abono, por eso nadie puede impedir que cualquier seguidor vaya a las taquillas y compre su entrada. Pero en el próximo partido ya no estarán allí", concluyó misteriosamente.

Tanto el club como la policía reconocen que fue "muy inoportuna" esa falta de autoridad, sobre todo 24 horas después del asesinato de Aitor Zabaleta en las inmediaciones del estadio Vicente Calderón. En los fondos del Bernabéu ya no existen, desde que se colocaron asientos, las vallas altas que antes impedían lanzar objetos al terreno de juego, y que prevenían precisamente los desmanes de los ultras. Fuentes policiales han explicado a este periódico que se tomarán medidas para que este grupo violento no pueda volver nunca más al fondo.

El gerente del Real Madrid se reunió antes del partido con algunos líderes de Ultra Sur para pedirles colaboración en el partido contra el Spartak. De hecho, el grupo mostró un comportamiento correcto en los primeros instantes del partido y guardó el minuto de silencio que desde los altavoces se solicitó como homenaje al hincha de la Real Sociedad. Conforme pasaron los minutos, los Ultra Sur entraron en ambiente y desplegaron toda su liturgia, que incluía una enorme bandera española que habían introducido en el estadio horas antes. Fuentes policiales aseguran que los Ultra Sur atraviesan un periodo de renovación. "Antes eran 2.000 y ahora sólo quedan 120. La reforma del estadio Bernabeú y la necesidad de adecuar las instalaciones madridistas a las normas de la UEFA, que obligan a que todas las localidades sean de asiento, han sido decivas. El grupo ha quedado desplazado de la que ha sido su ubicación habitual en los últimos años. Además, casi todas las localidades de esa zona son de abono y muchos de los Ultra Sur no son socios". Estas mismas fuentes señalan que cada jornada se hace un seguimiento especial a José Luis Ochaíta, uno de los líderes de los ultras, para que cumpla la sanción impuesta por la comisión Antiviolencia que le impide entrar en los campos de fútbol en España. Ochaíta sí pudo viajar a Tokio -y lo hizo- para ver allí la copa Intercontinental. Ayer los líderes de Ultra Sur estuvieron de nuevo en el estadio Bernabéu, llamados por Lorenzo Sanz, presidente del Madrid. Esto se debe a que el club prepara meticulosamente el partido del próximo domingo ante la Real Sociedad. El Madrid ha pedido a los líderes de los violentos que mantengan una actitud cívica durante el partido y en los actos previos, en los que se hará un homenaje a Aitor Zabaleta.

El Madrid ha invitado al partido a Odón Elorza, alcalde de San Sebastián, y a José María Álvarez del Manzano, alcalde de Madrid, y propondrá a la Real Sociedad que los jugadores de los dos equipos salgan al terreno de juego juntos y con una pancarta que diga: "No a la violencia".

Luis Uranga, presidente blanquiazul, ha anunciado que no habrá viajes organizados de hinchas donostiarras al Bernabéu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de diciembre de 1998.

Lo más visto en...

Top 50