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EL REGRESO DE LOS CAMPEONES

Descanso y ejercicio suave del Spartak de Moscú

El rival europeo del Madrid terminó hace un mes su Liga y disfruta de una concentración muy relajada en Benicàssim.

Son las 12.00 y el futbolista más en forma del Spartak de Moscú, el exquisito zurdo Ilia Tsimbalar, de 29 años, sigue en su habitación de un hotel de Benicàssim (Castellón). "Sleeping [durmiendo]", acierta a decir el jugador en su escaso inglés cuando se le pide que baje a la recepción. El club más popular de Rusia prepara su decisivo partido ante el Madrid con mucho descanso. Hace un mes se adjudicó la Liga rusa, y el pasado día 25 disputó su último partido de competición europea, ante el Sturm Graz en Moscú (0-0), lo que les obliga a ganar el miércoles al Madrid para clasificarse (el equipo español sólo necesita un empate).Desde entonces, mantenimiento: entrenamientos suaves -casi siempre con balón-, sauna diaria, y huida del terrible invierno ruso (ayer hacía 26 grados bajo cero en Moscú). Como en años anteriores, el Spartak corrió a la búsqueda del sol español: llegaron el lunes a Benicàssim y viajan hoy a Chiclana de la Frontera (Cádiz).

El Mediterráneo, sin embargo, los recibió embravecido: con frío y agua por doquier. "La lluvia viene detrás de nosotros", bromeó, con cara de sueño, Tsimbalar, que recordó el buen tiempo que hacía, días atrás, en Benicàssim. El partido amistoso que debían jugar ayer el Spartak y el Villarreal en el Madrigal se suspendió por la lluvia. "Raúl, Mijatovic y Hierro", recita Tsimbalar cuando se le pregunta por el Madrid, mientras la joya del equipo, el medio centro Titov, de 22 años, lanza una mirada huidiza a su compañero. "La vuelta de Hierro le permite al Madrid terminar con sus problemas defensivos", añade Tsimbalar, que vio la final de la Copa Intercontinental en diferido. Los dos brasileños del Spartak -Robson y Samarone- vieron la final en directo por televisión: buscaron un bar en la calle que ofrecía el encuentro. "Si juego el miércoles, marcaré a Savio: no le daré espacios", dice Samarone, que confiesa dos detalles que le chocaron del fútbol ruso: "Comemos muy poco para el desgaste que hacemos, y nos entrenamos menos que en Brasil".

Médicos y especialistas consultados por EL PAÍS creen que este descanso beneficia al Spartak frente a la vorágine del Madrid. Aunque haya terminado su Liga, "ahora pueden dedicarse a mantenimiento y recuperación, mucho mejor que el ritmo de viajes y partidos que sufre el Madrid".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de diciembre de 1998