Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los ayuntamientos gobernados por el PSOE se suman al plan de residuos

Los municipios gobernados por el PSOE han decidido sumarse al plan regional de recogida selectiva de residuos (consistente en depositar en dos bolsas distintas la basura orgánica y la inorgánica y recogerla en dos contenedores distintos) puesto en marcha por la Comunidad de Madrid. Los regidores de la zona sur, así como los de Alcobendas y Torrejón, argumentan que han conseguido mejor financiación que cuando arrancó el plan (el 1 de mayo), y que se les ha otorgado más participación en la gestión.La decisión se alcanzó tras una reunión que mantuvieron el miércoles por la tarde los alcaldes de Leganés y Getafe, José Luis Pérez Ráez y Pedro Castro, con el consejero de Medio Ambiente, Carlos Mayor Oreja. El Gobierno regional se comprometió a adelantar la inversión inicial que necesiten los municipios para comprar los camiones y contenedores necesarios para la recogida selectiva. Los alcaldes calculan que se necesitan unas 575 pesetas por cada habitante. "Ahora queda demostrado que no era una queja política sino una realidad, y que era cierto que no podíamos adelantar el dinero necesario para adquirir la maquinaria", comentó Pérez Ráez.

33 pesetas por kilo

La Comunidad de Madrid y los municipios acordaron hacer campañas conjuntas para informar a los vecinos que se sumen ahora al plan. "No descartamos negociar directamente con la empresa que recicla los materiales para intentar obtener más dinero que el conseguido por la Comunidad. Nuestras aspiraciones están en 33 pesetas por kilo recogido, y no 21 como pagan éstas a la administración regional", explicó Pérez Ráez.Los municipios del sur (Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Móstoles, Parla y Pinto) llevarán los residuos a la planta de reciclaje de Fuenlabrada, que comenzará a funcionar a principios de 1999. El Gobierno regional no ha aceptado incorporar esta instalación al plan de residuos. La Federación Socialista Madrileña considera este rechazo como "discriminatorio".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de noviembre de 1998