LAÍN, LO ARAGONÉS Y EL BATURRISMO
Pedro Laín Entralgo, ex director de la Real Academia Española, realizó ayer en Zaragoza un elogio de lo aragonés contraponiéndolo a los tópicos que circulan sobre los nacidos en esta tierra. Laín renegó de ese concepto de baturro que lleva aparejado la tozudez y un chabacano concepto de la llaneza. Habló en el homenaje que le rendía la Facultad de Medicina de Zaragoza y lo hizo partiendo de la anécdota de un encargo: el que ha hecho Caja Duero a todos los académicos a los que ha pedido que escriban una palabra a partir de la letra del sillón que ocupan. "Entonces me di cuenta que yo tenía la j minúscula". Desde el recordatorio Laín aseguró que comenzó a reflexionar sobre su condición de aragonés y aseguró que el baturro es un invento del folclorismo del XIX. Lo dató en un libro de Crispín Botana, La gente de mi tierra en las Fiestas del Pilar, y aunque reconoció su gracia, abominó de su influencia. Habló de la jota mayúscula que canta el hombre echao p"alante que se autoproclama honrao, valiente, franco y tozudo y desgranó el decálogo de confusiones que identifican a la tozudez como la caricatura de la paciencia y el tesón, dijo que la franqueza no es nada si no está acompañada de delicadeza y cortesía y que si la honradez existe está feo hacer ostentación de ella. - ,


























































