Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los socialistas denuncian el inminente colapso de las instalaciones en el aeropuerto de El Prat

El aeropuerto de El Prat se halla al borde del colapso, según se deduce de un informe que, elaborado por los socialistas catalanes, se centra no tanto en las infraestructuras previstas como en la situación de los servicios actuales. El análisis de instalaciones como la facturación de equipajes o las operaciones previstas indica, afirman los redactores del estudio, que El Prat está a punto de empezar a vivir problemas tan importantes e incluso más que los que ha conocido este año el aeropuerto de Barajas. El PSC denuncia, además, que la tercera pista lleva tres años de retraso.

El aeropuerto de El Prat tiene problemas, asegura el informe elaborado por un conjunto de técnicos aeronáuticos vinculados al PSC y encabezados por la diputada Mercedes Aroz. El primero de ellos no son los vuelos ni las maletas ni la carga ni los accesos. El talón de Aquiles es la gestión de AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea). Una gestión contradictoria con los intereses del propio aeropuerto y de Cataluña, que lo están convirtiendo en una instalación subsidiaria de Madrid. Frente a esta concepción, los socialistas proponen la segregación de la gestión. El aeropuerto barcelonés tiene que ser gestionado, opinan, desde Cataluña. El PSC hace suyas las tesis defendidas por el alcalde de Barcelona, Joan Clos, y propone la creación de un consorcio formado por la Generalitat, el Ayuntamiento barcelonés y la Cámara de Comercio. AENA, afirman los socialistas, se está mostrando incapaz de sacar adelante el aeropuerto. Una prueba es que la inversión prevista para 1999 -un importe total de 7.323 millones de pesetas- es inadecuada e insuficiente si lo que se persigue es que el aeropuerto tenga carácter internacional y sea competitivo. Está muy bien hablar de la tercera pista, afirman, pero hasta que esté terminada, algo habrá que hacer para impedir que los incrementos de pasajeros hagan reventar los servicios. Todo ello sin dejar de prever el futuro. Así, pues, hay decisiones urgentes. Entre ellas, el estudio y la declaración de impacto ambiental que permita la construcción de la tercera pista. Mientras, una serie de obras de transición que eviten el bloqueo. Por ejemplo, afirma el estudio, es imprescindible renovar el sistema de facturación de maleta; necesario abordar de una vez la capacidad del aparcamiento y realizar una serie de obras que permitan un mayor aprovechamiento de las dos pistas actuales, cuya coordinación puede aumentar la capacidad de El Prat hasta los 55 movimientos por hora frente a los 47 actuales. Esta mejora hubiera evitado, por ejemplo, que Iberia se hubiera visto privada de los vuelos transoceánicos que quería que operasen desde Barcelona. La compañía aérea desea, afirman los socialistas, que Barcelona sea un segundo aeropuerto y no una mera sucursal de Barajas, pero topa con las reticencias de AENA. Las necesidades de inversión para 1999 en El Prat ascienden a 28.170 millones de pesetas: 9.000 millones para expropiaciones, 4.000 millones para las obras de la tercera pista, 3.000 millones para aparcamiento, otros tantos para salidas rápidas y 2.500 millones para la zona de carga, entre otras inversiones. Esta cantidad es la parte más urgente del total, que asciende a 107.575 millones de pesetas. Los socialistas proponen que la gestión deje de estar en manos de AENA para evitar, entre otras cosas, que las obras acaben siendo, dicen, como en Barajas, una mera inyección millonaria de dinero con más problemas que ventajas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de octubre de 1998

Más información

  • Reclaman 28.000 millones de pesetas de inversión frente a los 7.000 previstos por AENA