Las juntas de accionistas de Chrysler y Daimler-Benz aprueban su fusión
La fusión entre las empresas automovilísticas Chrysler y Daimler-Benz recibió ayer el respaldo formal de sus accionistas en sendas juntas celebradas en Auburn Hills (Estados Unidos) y Sttutgart (Alemania), respectivamente. En el caso de la firma estadounidense, el 97,5% de los accionistas dio su aprobación. Los de Daimler-Benz, por su parte, dieron el sí con el 99,89% de los votos, a última hora de la noche y tras 13 horas de deliveraciones. Los sindicatos han expresado su temor a que la fusión implique despidos.
No sólo las centrales sindicales temen recortes de plantilla. La asociación de accionistas críticos de Daimler señaló ayer que "comparte el principio de que con la fusión algunas tareas deben ser reagrupadas y por ello un cuarto de los 400.000 empleos puede estar en juego". El portavoz de esta asociación, Paul Russman, dijo que se basaba para hacer estos cálculos en cifras del comité de empresa. "Es completamente falso que vaya a haber supresiones de empleos", afirmó el presidente de Daimler, Juergen Schrempp, en la asamblea general extraordinaria.El diseño de la operación implica que la empresa norteamericana Chrysler será absorbida por la compañía alemana Daimler-Benz. Para esta última la fusión, que creará el quinto grupo automovilístico del mundo, supondrá un desembolso de 40.000 millones de dólares (unos 5,7 billones de pesetas), que le permitirán controlar el 57% del capital de la nueva compañía.
El presidente de Chrysler, Robert Eaton, admitió sentirse un poco triste porque la empresa dejará de ser completamente estadounidense, aunque animó a apoyar un acuerdo que describió como "una fusión entre dos compañías igualmente fuertes". En la reunión de accionistas, se escucharon algunas críticas por parte de accionistas judíos al hecho de que la empresa norteamericana pase a estar controlada por una compañía alemana.
Los sindicatos también han expresado su temor de que la unión de las dos compañías automovilísticas provoque despidos, lo que ha sido descartado por la dirección de ambas empresas.
Chrysler es el tercer fabricante de automóviles de Estados Unidos, mientras que Daimler-Benz, es el primer consorcio de Alemania. Daimler Chrysler AG se convierte en el quinto grupo mundial del sector detrás de General Motors, Ford, Toyota y Volkswagen.
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