Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Real Madrid disputará su partido frente al Inter de Milán en el Sánchez Pizjuán

El Real Madrid tendrá que disputar en el estadio Sánchez Pizjuán de Sevilla el partido frente al Inter de Milán, primero correspondiente a la Liga de Campeones. El duelo tendrá lugar el próximo día 16. La decisión se produjo después de que la UEFA rechazara las alegaciones finales del club madridista, que pretendía posponer a otra jornada -ante el Sturm Graz o el Spartak Moscú- la sanción que le impuso el máximo organismo del fútbol europeo por el derribo de una portería en el encuentro frente al Borussia de Dortmund, en la pasada edición de la Liga de Campeones.

El presidente del Madrid, Lorenzo Sanz, reaccionó con dureza tras recibir la noticia: "Siempre hemos sido defensores de la UEFA, pero quizá ha sido un equivocación. Espero que no se tengan que arrepentir en el futuro".El Madrid quería disputar el partido frente al Inter de Milán en el estadio Santiago Bernabéu. El duelo se presenta como uno de los grandes acontecimientos de la temporada, por el prestigio de los dos clubes, por la vieja rivalidad entre el fútbol español e italiano y por la presencia de algunas de las mayores estrellas del fútbol mundial, con Ronaldo a la cabeza.

En las alegaciones ante la UEFA se especificaban las dificultades que suponían para el club la organización y el traslado de aficionados para un partido que ha despertado una enorme expectación. El interés de la junta madridista era retrasar la sanción al duelo con el equipo austriaco Sturm Graz austriaco o frente al Spartak Moscú, sus otros dos rivales en la presente edición de la Liga de Campeones. La UEFA ha rechazado los argumentos y ha mantenido el cierre del Bernabéu en la primera jornada de la Liga de Campeones.

Sanz no ocultó su irritación por la decisión de la UEFA. "Me parece que se equivocan cuando hurtan este espectáculo a nuestra afición, que no tiene ninguna responsabilidad en el incidente de la portería". El presidente del Real Madrid considera que la UEFA actúa reiteradamente a espaldas de los intereses de los clubes. "Como organismo no es sensible a los problemas deportivos y económicos de las sociedades de fútbol", declaró.

Sobre las relaciones entre las dos partes, Sanz indicó que este asunto supone una quiebra en la confianza del Madrid con la UEFA. "Espero que no se tengan que arrepentir en el futuro", añadió. Estas palabras se interpretan como un aviso para navegantes. La indignación del presidente madridista se produce en un momento decisivo para el cambio de paisaje en el fútbol europeo. El Madrid cada vez parece más entregado a la idea de la creación de la Superliga, una competición que albergaría a los principales equipos europeos, al margen del control de la UEFA.

No obstante, el presidente madridista no cree que la decisión sea un aviso de la UEFA por el proyecto de la Superliga. "Nuestras manifestaciones han sido siempre de apoyo a la UEFA y son ellos los que deben liderar el proyecto de la Superliga, pero no hemos sido beligerantes sino constructivos y hemos intentado ayudar como institución aunque no ha servido de nada", dijo.

Inmediatamente después de recibir la comunicación, la junta directiva del Madrid dedicó más de una hora para decidir el escenario del encuentro con el Inter de Milán. La sanción obliga a disputar el partido a más de 300 kilómetros de Madrid. El club barajó dos opciones hasta el último momento: el Sánchez Pizjuán de Sevilla o Mestalla, en Valencia.

El entrenador del Madrid, Guus Hiddink, ex técnico del Valencia, había expresado su preferencia por Mestalla. Sin embargo, la junta se inclinó por las mejores comunicaciones que ofrece el viaje a Sevilla. El acceso a la capital andaluza por medio del AVE es de dos horas y media. "La ciudad escogida ha sido Sevilla, y no Valencia, por una serie de valoraciones. Era difícil escoger pero hemos decidido Sevilla por la facilidad de las comunicaiones y por las numerosas peñas que tenemos en Andalucia y Extremadura", señaló el presidente blanco.

Problemas de aforo

No obstante, el problema para el Madrid reside en el aforo del estadio sevillista, de 45.000 personas tras la remodelación para dar asiento a todos los espectadores. Lorenzo Sanz que ya ha comunicado la decisión a Rafael Carrión, presidente del Sevilla, y lo hará hoy a la alcaldesa Soledad Becerril, anunció que hoy mismo "viajará un representante del club" para planificar la cuestión de localidades y que la semana que viene se pueda comenzar a dar entradas a socios y el resto ponerlas en venta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de septiembre de 1998

Más información

  • Lorenzo Sanz: "Espero que la UEFA no se tenga que arrepentir en el futuro"