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La pista a Sydney es de oro

En vísperas de la Vuelta a España y de la mayor atracción que siempre despiertan las pruebas de carretera, el ciclismo español despidió la temporada de pista con un éxito sonado. Las dos medallas de oro en los Mundiales disputados la semana pasada en Burdeos mantienen siempre las esperanzas de continuar los éxitos olímpicos en los próximos Juegos de Sydney 2000. Aunque en distintas pruebas, la inercia de Barcelona 92 siguió 6 años después en un velódromo también histórico para Miguel Induráin.El 2 de septiembre de 1994, el quíntuple ganador del Tour superó el récord de la hora, con 53,040 kilómetros, aunque sólo lo tuvo dos meses, hasta que se lo quitó el 5 de noviembre el suizo Toni Rominger, con 55,291.Los frutos del programa ADO (Asociación de Deportes Olímpicos), que supuso para 1992 una insólita mejoría gracias a los medios y a los entrenadores, continúan. Juan Llaneras y Dori Ruano ganaron los títulos mundiales de las carreras de puntuación, tras haber subido ya al podio en ediciones anteriores. Llaneras fue oro ya en Manchester 96 y bronce en Perth 97. Ruano, plata en Perth. España incluso superó ahora en el medallero, sólo con sus dos oros, a todas las grandes potencias, menos Francia, la gran vencedora.

Los títulos son un ejemplo, además, del sentido práctico de una planificación de élite para lograr resultados. Ante la gran dificultad de competir en pruebas donde otros países tienen más nivel por tradición y condiciones de sus ciclistas, también es posible trabajar en aquellas modalidades más abiertas. José Manuel Moreno ganó el kilómetro salida parada en Barcelona y ahora le es imposible brillar al reconvertirse a la velocidad. A su sucesor, José Antonio Escuredo, le ocurre lo mismo. Está lejos de los tiempos de 1995 en que incluso batió por unos días el récord del mundo, 1.01.945 minutos en la altitud de Quito.

El propio mallorquín Llaneras, 29 años, 1,80 metros, 65 kilos, participó en persecución en Burdeos. Va bien contrarreloj en carretera, aunque la montaña se le atraganta (milita en el US Postal estadounidense). Ffue doblado en su primera salida a la pista por el francés Christophe Moreau, posterior plata. Aunque es vergonzoso que éste siga corriendo mediante recursos a su sanción tras haber sido pillado en un control antidopaje, la realidad es que el nivel general en la clásica persecución es muy superior.

La salmantina Dori Ruano, también de 29 años, 1,69 metros y 56 kilos, que se pasó de la carretera a la pista sólo el año pasado, tampoco pudo brillar en persecución. En puntuación, en cambio, subió al máximo escalón. Se escapó, como Llaneras, tras los primeros sprints y puntuó en los siguientes manteniendo su ventaja de una o dos vueltas. La táctica, en la prueba más parecida a la carretera, fue del entrenador ruso Boris Vassilev, otro producto del programa ADO. En la prueba a la americana, 60 kilómetros por parejas, estilo Seis Días, el mismo Llaneras y Alzamora fueron octavos, lejos de su oro de Perth. El segundo acusó su grave caída de abril, pero siempre queda Sydney.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de septiembre de 1998

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