Entrevista:

JULEN ARIZMENDI » MAESTRO DE AJEDREZ "Decidí aprender a jugar al ajedrez en un pub del barrio del Carmen"

AMPARO FERRERHace unos días fue el primer español en el Torneo Internacioal de Ajedrez de Villarrobledo por delante del Gran Maestro Miguel Illescas. En su última partida, por un descuido al pedir tablas, vio como se esfumaba la posibilidad de quedar segundo tras el Gran Maestro indio y actual subcampeón oficial del mundo, V. Anand. Ahora pasea despreocupado por la escollera del Puerto de Xàbia, y su rostro no guarda ni un asomo de la gravedad que se le presume al jugador de ajedrez. Son los instantes previos al ajedrez viviente de Xàbia, un espectáculo donde este año él es la máxima estrella. A sus 22 años de edad, Julen Arizmendi es Maestro Internacional y campeón autonómico. Su próximo objetivo: conseguir el título de Gran Maestro y entrar en la élite internacional del ajedrez. Julen, que se confiesa un jugador "desordenado", nació en EE UU, pero vive en Valencia desde que su madre, de nacionalidad cubana, "decidió venir a España y cayó aquí, donde nos quedamos porque le gustó mucho". Su padre, y de ahí su apellido, es vasco, "muy vasco y de muchas generaciones", como dice él. Pregunta. ¿De dónde arranca tu afición al ajedrez? Respuesta. Bueno, fue en un pub de Valencia, en el barrio del Carmen. Yo estaba allí y vi unas piezas de ajedrez que no eran normales, porque eran soldados japoneses tallados en madera, y me hizo gracia. Sabía que era un juego y decidí aprenderlo y desde entonces no lo he dejado. P. ¿Quién te enseñó y a qué edad? R. Un hombre allí, que no sé ni cómo se llamaba. Yo tenía seis años y desde entonces no lo he dejado, aunque hubo un periodo en el que jugaba muy de vez en cuando. Cuando empecé a jugar torneos fue a los nueve años. Me cogió Pedro López, un jugador de Valencia que me enseñó en el colegio. Jugué tres campeonatos escolares y fui al club de ajedrez El Pasillo, que es el suyo. P. ¿Quiénes han sido tus maestros? R. Si debo decir alguno es Pedro López. Es el que me enseñó; lo demás ha sido un poco autodidacta. P. ¿Cuántas horas juegas al día? R. Depende del día. No soy de los que trabajan mucho. A lo mejor, cuando preparo un torneo, puedo trabajar cuatro horas diarias. P. ¿Pero el ajedrez no requiere muchas horas de entrenamiento? R. Sí, en teoría sí. Para llegar a un cierto nivel, debería estudiar ocho o nueve horas. Conozco a jugadores jóvenes, como un Gran Maestro de 14 años recién cumplidos, que, por lo que me han dicho, trabaja hasta 13 horas diarias. Su vida es el ajedrez. P. ¿El sobreentrenamiento puede ser perjudicial en ajedrez? R. Quizás. Pero es como cualquier otro trabajo, cuantas más horas le metas más aperturas aprendes, más medio juego, más final. Aprendes todo más rápido. P. ¿Cuáles son tus objetivos? R. Quiero llegar a Gran Maestro; no sé cuánto tardaré, ni siquiera si podré conseguirlo, pero yo creo que, en cinco años, sí podré alcanzarlo. P. ¿Qué hace falta para jugar al ajedrez? R. No es fácil decirlo, pero supongo que debes tener cierta facilidad para el juego, aunque hay gente trabajadora que no la tiene y consigue ser buen jugador. Pero lo principal es tener lo que llaman talento. P. ¿Qué lugar ocupas en el ránking de FIDE-ELO (clasificación que confecciona la Federación Internacional de Ajedrez)? R. Tengo 2.440 puntos. El puesto mundial no lo sé. En España, estoy ahora el 22. He bajado. Antes estaba el noveno, pero perdí 45 puntos de golpe. Fue a causa del primer torneo muy fuerte que jugué, un cerrado de Pamplona. Todos eran Grandes Maestros, excepto yo, y me dieron duro y baje muchos puntos. Pero hay dos maneras de entrar en ese nivel: o te pegan y a base de experiencia mejoras tus resultados o directamente haces un buen resultado en un torneo fuerte. En mi caso, fue la experiencia. Me dieron muy fuerte y bajé muchos puntos en esa lista. P. ¿Cómo has progresado en los últimos años? R. Hace tres años mi ELO era 2.265, no tenía ninguna norma y parecía que no ocurría nada. Estuve estancado en ese ELO durante tres años. Pero jugué un torneo cerrado en Ibi y logré buenos resultados contra Maestros Internacionales. En el siguiente torneo, en Mislata, conseguí mi primera norma de Maestro Internacional y después de eso conseguí, en menos de un año, la segunda y la tercera. P. Has dicho que esperas ser Gran Maestro en cinco años. ¿Tanto se tarda? R. Es que depende de muchas cosas. Yo tengo cinco años para hacer las tres normas. P. ¿Es la primera vez que asistes a un ajedrez viviente? R. Sí, y me parece una idea estupenda. Desde luego, para el público es lo que más atrae. Ver una partida de ajedrez es desastroso. A menos que sea una partida rápida, la gente se aburre, sobre todo quienes no tienen conocimiento del juego. En el ajedrez viviente no hace falta ningún conocimiento. Las piezas interpretan, bailan y eso es muy atrayente para el público. P. ¿Cómo es la jornada normal de un ajedrecista? R. Depende de si es ordenado o no lo es. Yo soy muy desordenado. Supongo que lo normal sería levantarse por la mañana, hacer ejercicio y trabajar durante tres o cuatro horas, después comer, y trabajar otras tres horas e irse a dormir. Pero ése no es mi caso. P. Aparte del ajedrez, ¿estudias? R. No. Dejé los estudios hace dos años. P. ¿Cuáles son tus próximos compromisos? R. El Campeonato de España por equipos, donde los primeros tableros son Grandes Maestros extranjeros? P. ¿Con qué ayudas cuentas? R. La FEDA (Federación Española de Ajedrez) me consigue torneos de ajedrez para que vaya codeándome con los jugadores jóvenes. Además, tengo una beca de la Generalitat Valenciana. P. ¿Cómo te apoyan la familia y amigos? R. Mi madre es la que me apoya desde pequeño. Nunca me ha dicho que los estudios deberían estar por delante del ajedrez. El ajedrez era lo que más le gustaba y nunca me ha dicho nada. Y los amigos también saben qué es lo que más me gusta y lo tienen claro. P. ¿Cómo valoras la evolución del ajedrez europeo en los últimos años? R. Ha subido mucho, pero debido a la entrada de los jugadores soviéticos. La URSS se disolvió y han llegado jugadores completamente desconocidos a Europa y han tomados los torneos. La gente va mejorando a base de jugar contra ellos y cada vez más fuerte. Que ocurra eso también es más duro para el ajedrez profesional. Son más jugadores con los que hay que competir en los torneos y el ajedrez es uno de los pocos deportes en los que un jugador por participar en un torneo no tiene por qué recibir dinero. Tienes que ganar y si no, no hay dinero. P. ¿Cuál es el nivel en España? R. Es alto y cabe esperar que aumente porque es en España donde se organizan los torneos más importantes del mundo. De hecho, debería haber jugadores más arriba, pero el único jugador que está metido en la élite, aparte de (Alexey) Shirov, que es nacionalizado, es Illescas. P. ¿Para un jugador joven y nuevo es muy difícil entrar en ese círculo de los grandes? R. Es realmente difícil. Los torneos cerrados son siempre los mismos jugadores. Cuando un jugador nuevo llega a jugar el cerrado, los antiguos hacen tablas entre ellos, descansan las rondas, y van siempre a por el nuevo. El nuevo para meterse ahí tiene que luchar todas las partidas y sumar muchos puntos? P. ¿Cuál es tu jugador preferido? R. Antes era (Boby) Fischer y (Gary) Kasparov. Me gusta mucho el estilo de juego que tienen. Pero, con los años, me he dado cuenta que los jugadores que son más aburridos para el aficionado son más profundos y a mí también me gustan mucho. Me encanta el juego que tienen todos los campeones mundiales. P. ¿Cómo definirías tu estilo? R. Yo diría que es agresivo-posicional. Son términos ajedrecísticos que se pueden traducir en que me gusta atacar. Pero atacar con base. Hay jugadores a los que les gusta atacar sin saber lo que va a ocurrir. P. ¿Cuál fue el título de tu primer libro de ajedrez? R. Fue el libro Capa Blanca, de Vasili Panov. P. ¿Qué le aconsejas a alguien que quiere dedicarse al ajedrez? R. Bueno, uno de los problemas que tienen los que quieren dedicarse al ajedrez es que cuando no estudian el juego, quieren aprender aperturas. Yo les diría que lo que tienen que aprender es finales y medio juego y dejar lo de las aperturas para más tarde, que no es tan importante. Aunque a corto plazo no obtengan resultados, a la larga sí que los obtendrán. P. ¿A qué edad se puede aprender ajedrez? R. Yo creo que a los seis o siete años. Antes se es demasiado pequeño. LA TERRAZA

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0030, 30 de agosto de 1998.

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