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El Madrid quiere que siga la fiesta

Los jugadores del Real Madrid quieren que siga la fiesta que se inició el 20 de mayo en Amsterdam con la consecución de la séptima Copa de Europa. Por eso, Pedja Mijatovic, el héroe de aquella final, ha lanzado una cita a la afición en las horas previas a la Supercopa que hoy les enfrenta al Chelsea en Mónaco (20.45, TVE-1, estadio Luis II): "Que nos esperen en La Cibeles". Guus Hiddink anuncia que sus jugadores llegan en buenas condiciones a este encuentro, incluido el portero Illgner, ya recuperado de su lesión, aunque advierte que el Chelsea no es un equipo fácil, aunque sus dos primeros partidos en la Liga inglesa, en los que sólo ha sumado un punto, pudieran indicar lo contrario.La llegada de Hiddink al Madrid ha despertado la ilusión de la afición por el juego de su equipo. Todos desean que el equipo campeón de Europa adquiera un estilo propio y, a ser posible, que se asemeje a la Holanda que Hiddink dirigió en el Mundial. Los datos de la pretemporada permiten ser optimistas.

Hiddink cree que el trabajo realizado en estas semanas se ha saldado satisfactoriamente. "Acabo de recibir las últimas evaluaciones del preparador físico y creo que el equipo está bien. No estamos a tope, quiero aclararlo, nos falta un poco, pero hemos llegado a este primer partido oficial en buenas condiciones. Sobre todo, estoy satisfecho del trabajo de los internacionales.

Mientras el entrenador reconocía este esfuerzo, a su lado estaban sentados cuatro de ellos: Seedorf, Mijatovic, Karembeu y Roberto Carlos. Todos ellos menos el francés parecen tener asegurado un puesto en el primer once oficial de Hiddink. "No me gusta tener que elegir, pero no tengo más remedio que hacerlo, se excusó el entrenador, "pero quiero que sean los jugadores, primero, los que sepan la alineación". Ni tan siquiera quiso despejar la duda de quién ocupará la portería. "Bodo Illgner está bien, bueno casi bien. Pero si tuviera que jugar Contreras no tendría ningún temor. Desde la primera semana de la pretemporada me demostró que es un buen portero". Hiddink, en medio de la fiesta de su equipo en las horas previas a la Supercopa, advirtió de los peligros del rival. "No es un conjunto fácil. No hay que fiarse de los dos partidos de Liga, los he visto y aunque en los dos sólo consiguieron un punto presionaron mucho pero les faltó suerte. Tienen cinco hombres arriba muy peligrosos en el juego aéreo. Ésa es su mayor arma y en lo que debemos tener cuidado".

Hiddink trambién cree que fue un espejismo el 4-0 que el Atlético de Madrid logró ante el Chelsea en la pretemporada. "Un partido oficial es otra cosa".

El Chelsea, a diferencia del Madrid, es todo hermetismo ante este primer partido europeo oficial. Gianluca Vialli, su entrenador y jugador, ni tan siquiera permitió ayer a Gustavo Poyet ni a Chapi Ferrer que hablaran con la prensa española. Sólo se sabe que Brian Laudrup tiene problemas físicos y es duda, y que Petrescu no ha viajado por estar sancionado. Los ingleses han adoptado encantados el papel de víctimas en esta competición a la espera de poder dar al Madrid una sorpresa y aguarles la fiesta.

Real Madrid: Illgner; Panucci, Hierro, Sanchis, Roberto Carlos; Seedorf, Redondo, Raúl, Savio; Mijatovic y Morientes.

Chelsea: De Goey; Ferrer, Desailly, Leboeuf, Le Saux; Poyet, Wise, Di Matteo, Babayaro; Brian Laudrup y Casiraghi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de agosto de 1998

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