El alcalde de Almería retira los aljibes a la peña del Taranto después de 30 años

La peña almeriense El Taranto, la tercera más antigua de Andalucía, se despidió ayer formalmente de su sede durante los últimos 30 años. La gestión de los aljibes de Jairán, que han acogido históricas veladas como el último recital público del cantaor Antonio Mairena, descansa desde hoy en manos del Ayuntamiento de Almería, su propietario, que decidió cancelar el contrato de arrendamiento el año pasado. Esta medida, que está recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, entró en vigor ayer, a pesar de las críticas que ha levantado entre los aficionados al flamenco. El gobierno del PP pretende reabrir formalmente el local en agosto, después de tres años de obras, para presentar la Feria de Almería. Los aljibes de Jairán, construidos en el siglo XI, fueron recuperados por El Taranto de un triste destino como almacén municipal, donde se apilaban trastos. La peña asumió la gestión, al tiempo que costeó obras de rehabilitación para acondicionarlo como local cultural. Su actual presidente, Agustín Molina, ironizaba ayer sobre las razones que han motivado el desalojo: "Mi opinión es que hemos hecho la cosa bien, hemos conservado un bien durante 30 años para todos los almerienses".


























































