La huelga general se extiende en Corea del Sur pese a las amenazas de despido lanzadas por el Gobierno

Agencias

Decenas de miles de trabajadores de Corea del Sur abandonaron ayer sus puestos, e ignoraron las amenazas del Gobierno de responder con despidos a las huelgas ilegales. La policía detuvo a 19 sindicalistas, estudiantes y disidentes, acusados de haber organizado el conflicto social. Las detenciones se realizaron de madrugada en la ciudad industrial de Ulsan, al sur del país, y en Pusan.La huelga iniciada por los trabajadores metalúrgicos para protestar contra los planes de despidos masivos se verá reforzada hoy por un llamamiento similar lanzado por la confederación de sindicatos, KCTU, a otros sectores de trabajadores.

Para replicar a las medidas de fuerza convocadas por los sindicatos, las dos principales fábricas de automóviles, Hyundai y Dae-woo, mantuvieron las fábricas bajo el cierre patronal ordenado el martes. Mientras tanto, más de 2.000 trabajadores de Hyundai permanecen en los alrededores de la principal factoría de Ulsan, donde han instalado tiendas de campaña.

Según un portavoz de la federación de metalúrgicos, "nuestras últimas informaciones indican que 65.000 miembros del sindicato, de 16 factorías diferentes, participan en la huelga general". Asimismo asegura que unos 10.000 huelguistas tienen previsto concentrarse ante la estación principal de Seúl y marchar hasta la catedral de Myongdong, un punto de reuniones tradicional donde decenas de responsables sindicales se han refugiado para evitar su detención.

Desde el inicio del conflicto, la pasada semana, la policía lanzó una operación en todo el país con el objetivo de detener a 55 dirigentes sindicales, acusados de ser los organizadores de las huelgas consideradas ilegales. Al menos seis de ellos ya han sido arrestados, según la información de la confederación sindical.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 22 de julio de 1998.

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